Luego del traspié de marzo, un mes impactado por un brusco movimiento del tipo de cambio, la economía de Argentina volvió a mostrar en abril una tibia mejora.
El Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) publicado ayer por el Instituto Nacional de Estadísticas (Indec) reflejó un avance mensual desestacionalizado de 0,8%, aun cuando la economía se mantiene todavía en niveles muy bajos luego de la crisis cambiaria del año pasado, y de los ajustes monetarios y fiscales acordados con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Considerando el dato interanual, la caída fue más pronunciada, con una contracción de 1,3%, convirtiéndose en el décimo retroceso consecutivo. Sin embargo, destaca que en abril de 2018 -mes con el que se compara esta cifra-, no se reflejaba todavía la debacle financiera que llegó un mes después.
En marzo, el indicador cayó 6,9% y en los primeros cuatro meses acumula una baja de 4,6% , respecto del mismo período del año pasado.
Tras conocerse el resultado, fuentes del Ministerio de Hacienda destacaron que durante abril "se retomó la senda de crecimiento que se había iniciado en diciembre, pero que se había visto desviado en marzo por un incremento transitorio en la volatilidad financiera".
El desempeño se vio impulsado por el sector de la agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que subió 40,2% producto de la buena cosecha. En tanto, los sectores de comercio, industria e intermediación financiera cayeron.
Exportaciones récord
El Indec también publicó ayer cifras de exportaciones e importaciones para el mes de mayo, con el primero de los rubros subiendo 16,5% hasta los US$ 6.017 millones.
Las compras, en tanto, bajaron 28%, lo que se tradujo en un superávit comercial de US$ 1.373 millones.
Por su parte, el intercambio comercial total cayó 8,1% en relación a mayo de 2018
Con ello, en los primeros cinco meses del año se acumula un saldo comercial positivo por U$S 4.528 millones y su resultado es el mejor de los últimos años.
Los principales socios comerciales (tomando en cuenta la suma de exportaciones e importaciones) fueron Brasil, China y Estados Unidos.
En su conjunto, los tres países absorbieron 33,4% de las exportaciones de la nación trasandina y abastecieron 53,4% de las importaciones.
Con respecto al gigante sudamericano, los envíos alcanzaron US$ 810 millones en productos y Argentina compró US$ 1.021 millones.