Este lunes 17 de febrero, finalmente comenzó su puesta en marcha el estudio RMR Laboral, el bufete está integrado por los abogados Francisco Ruay, María Francisca Montenegro e Isaías Rodríguez, todos provenientes de la firma Salinas Toledo.
El principal objetivo de este estudio boutique es enfocarse en el derecho laboral y “dar respuesta a las necesidades de las empresas con una mirada fresca y actualizada de la legislación vigente en Chile”. Ello, porque los tres socios fundadores tienen especial experiencia en las recién implementadas normativas Ley Karin y, antes, 40 Horas. El estudio también aborda la subcontratación, litigios complejos, negociación colectiva, investigación y capacitaciones, entre otras áreas.
Francisco Ruay, académico y miembro del directorio de la Sociedad Chilena de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social (SCHDTSS), destacó que “este es un desafío para el que estábamos preparados y podemos enfrentar de forma natural”, agregando que “somos un equipo que ha trabajado por muchos años junto, donde la confianza y seriedad marcan nuestro sello”.
Nuestra forma de trabajo es menos jerarquizada y burocrática, permitiendo que nuestros clientes tengan una relación más fluida y directa con los socios, quienes contamos con la flexibilidad para abordar diversas materias del derecho laboral.
Visión integral
Si bien el estudio tendrá el foco en lo laboral, la trayectoria de los abogados abarca diversos sectores como las telecomunicaciones, banca, retail, transportes, agricultura, educación superior y servicios públicos.
María Francisca Montenegro, especialista en investigaciones internas y litigio, destaca que “nuestra forma de trabajo es menos jerarquizada y burocrática, permitiendo que nuestros clientes tengan una relación más fluida y directa con los socios, quienes contamos con la flexibilidad para abordar diversas materias del derecho laboral”.
El exlitigante de la Dirección del Trabajo, Isaías Rodríguez, profundiza en que “la visión integral de la empresa incluye el control preventivo, que permite una defensa preparada para evitar el exceso de judicialización”.