El director ejecutivo de uno de los private equity (capital privado) más grandes del mundo, Riverwood Capital, Federico Storani, lo dijo sin rodeos durante su paso por el VC Latam Summit en Miami: los exits (retorno de la inversión) en Latinoamérica siguen siendo escasos y difíciles de ejecutar.
“La ventana para salir no se abre con frecuencia ni permanece abierta mucho tiempo”, afirmó ante inversionistas y líderes del ecosistema de capital de riesgo para startups, aludiendo a la necesidad de planificar desde el inicio las salidas estratégicas.
Agregó que a diferencia de mercados como Estados Unidos, donde hay una industria más madura para aperturas en bolsa y adquisiciones, en la región el camino más común sigue siendo la venta a un jugador estratégico o la compra por otro fondo.
Riverwood Capital, fondo de private equity con US$ 7.000 millones bajo gestión, ha hecho 34 inversiones tecnológicas en Latinoamérica y concretado 15 exits. Storani destacó que su enfoque está en compañías más maduras, con modelos validados y crecimientos anuales entre 30% y 100% y presencia regional. Dijo que hacen entre cinco a 10 inversiones anuales con tickets que van desde los US$ 20 millones hasta los US$ 200 millones.
“Nos enfocamos en negocios con fundamentos sólidos, tecnología diferenciada y potencial de escalar de decenas a cientos de millones de dólares”, señaló.
También criticó "la codicia" de esperar múltiplos cada vez mayores: “A veces uno quiere pasar de 5x a 7x, pero en Latinoamérica eso puede significar perder la oportunidad”, afirmó.
Volatilidad y ciclos abruptos
El ejecutivo también abordó el contexto macroeconómico global y su impacto en los flujos hacia el venture capital(capital de riesgo para startups) al que calificó como un escenario de alta volatilidad y ciclos abruptos tras la pandemia del Covid-19.
“En 2021, con el Covid, la Reserva Federal reaccionó bajando agresivamente las tasas. Eso generó exceso de liquidez en los mercados globales. Con tasas bajas, muchos aportantes de fondos grandes, sobre todo en EEUU, buscaron mejores rendimientos y asignaron más fondos a inversiones alternativas. Luego, con la inflación, la Fed subió las tasas, buscando enfriar la economía. Todos esperaban un hard landing, pero tuvimos un soft landing a inicios de 2024”, dijo Storani en el panel.
Agregó que ahora “la economía es fuerte” , pero que el comercio global está “lleno de incertidumbres”, especialmente si el presidente de EEUU, Donald Trump, impone tarifas.
“En Latinoamérica, cualquier cambio en los flujos globales afecta mucho por el tamaño del capital asignado. En 2021, ese exceso de liquidez hizo que muchos fondos se duplicaran o triplicaran. Pero cuando el flujo se revierte, la contracción también es abrupta. Y eso vivimos en 2022-2023”, explicó el ejecutivo.
Pese a este contexto, Storani se mostró optimista con el ecosistema regional, aunque enfatizó que navegarlo exige resiliencia, visión de largo plazo y saber aprovechar los momentos.