Lo prometido es deuda dice el refrán, y tal como comprometió la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, la Dirección del Trabajo (DT) emitió un dictamen respecto a la discusión en torno al cierre del comercio en Viernes Santo.
Un pronunciamiento que llega en medio de la polémica que se formó luego de que Falabella, Ripley y Paris (Cencosud) anunciaran que sus tiendas abrirán en dicha fecha, lo que ha enfrentado a las compañías con los trabajadores, el Gobierno y la Iglesia.
“En este caso se emitió un pronunciamiento teniendo en cuenta todos los antecedentes disponibles en la legislación laboral, especialmente en el Código del Trabajo y en pronunciamientos anteriores de la propia Dirección del Trabajo, respecto del contrato de trabajo y de aquellas prácticas que constituyen lo que se denomina cláusulas tácitas”, informaron desde la DT a través de un comunicado.
En un texto -elaborado en respuesta a la Confederación de Sindicatos del Comercio y la Producción, la Confederación Nacional de Trabajadores de Comercios y Servicios, y a la Central Unitaria de Trabajadores (CUT)- la DT concluyó que el no haber abierto durante años anteriores las tiendas del comercio al público durante la festividad religiosa correspondiente al Viernes Santo “indefectiblemente conlleva a razonar que, durante esa fecha, el empleador ha convenido tácitamente con tales trabajadores que el referido feriado se exprese como uno de descanso de forma absoluta, ya sea para fines de reflexión religiosa, espiritual u otra, sin que por ello se afecten sus remuneraciones”.
En esa línea, el documento agrega que debe tenerse especial atención a que las cláusulas tácitas sean una proyección del principio de primacía de la realidad y, por tanto, su “naturaleza es eminentemente protectora y garantista, debiendo cautelarse que los trabajadores no se vean perjudicados ni obligados a modificarla, producto de su posición jurídica inferior frente al poder de mando y disciplina del empleador”.
Así, el pronunciamiento agrega que pese a que el "Viernes Santo" no se trata de un feriado irrenunciable, esto “no faculta ni autoriza al empleador a desconocer la vigencia de las cláusulas tácitamente convenidas con sus trabajadores y trabajadoras”.
Con todo, para determinar si el trato diferenciado en una misma empresa, respecto al goce del derecho al descanso de forma absoluta durante la festividad religiosa del Viernes Santo, constituye indicios de una conducta discriminatoria a la libertad de conciencia, la manifestación de creencias y la libertad de culto, deberá analizarse caso a caso conforme a la doctrina de la DT.
“La labor de fiscalizar y verificar el cumplimiento de la normativa laboral vigente, junto con multar e infringir los incumplimientos correspondientes, son atribuciones propias de la Dirección del Trabajo”, concluye el pronunciamiento.
La reacción del comercio
Desde la Cámara Nacional de Comercio (CNC) reaccionaron al pronunciamiento, y plantearon que "nos parece muy relevante que el dictamen de la Dirección del Trabajo reconozca expresamente que el Viernes Santo no es un feriado legal irrenunciable, sino una condición contractual, y por tanto el comercio podría funcionar ese día, siempre y cuando las partes acuerden de manera voluntaria trabajar ese día".
En su declaración, el gremio llamó a las autoridades "a resguardar el principio de certeza jurídica, a evitar modificar las reglas referentes a los feriados legales de manera apresurada, sin espacio de reflexión y discusión y a favorecer un marco de relaciones laborales basado en la confianza, el respeto mutuo y el cumplimiento de la normativa vigente".