El dólar se disparó $ 30 este viernes ante lo que ya se perfila como un guerra comercial en todo orden, después de que China respondiera con aranceles de represalia a la batería de tarifas desplegada por Donald Trump en la tarde del miércoles, anuncio que desde ese entonces viene sacudiendo a los mercados globales.
La paridad local cerró en $ 979,1 este viernes, con un alza de $ 28,9 en la jornada y de $ 27,1 a nivel semanal. Esto significa que tuvo su mayor avance diario desde el 9 de agosto de 2022 y quedó en máximos desde el 3 de febrero, nuevamente con intensos montos transados de por medio.
En un duro golpe para las monedas de la región, el peso chileno fue la segunda divisa emergente con peor el desempeño de este viernes, según el ranking de Bloomberg, superado por el real brasileño, y seguido por el peso colombiano y el peso mexicano.
La factura del cobre
El cobre Comex retrocedía 9% a US$ 4,39 por libra -en mínimos de la jornada y desde principios de febrero-, mientras el petróleo sufría bajas algo menos profundas. El dollar index, que ayer cerró con una profunda caída, este viernes recuperaba 0,8% hasta los 102,9 puntos. Wall Street nuevamente sufrió importantes pérdidas y el VIX -el "índice del miedo"- saltó a máximos desde el surgimiento de la pandemia.
“Estamos en una reacción de pánico, viendo que el cobre cae más de 7% probablemente por apuestas a que habrá una recesión global y una desaceleración importante. Eso contribuye a que el tipo de cambio se dispare, y hay que considerar que el dólar siempre ha actuado como moneda refugio. Esas dos cosas ayudan a que esté llegando a los $ 980", dijo a DF la gerenta de estrategia de Nevasa, María Luz Muñoz.
"El dólar rompió el techo técnico que tenía en $ 968. En niveles de $ 980 parece ya haber incorporado el pánico", estimó la economista sénior de AICapital, Cynthia Kirby. "Ya hemos visto anteriormente que Trump primero presiona y después negocia, por lo cual es muy probable que esa puerta se abra. Mantenerse en esta guerra comercial si puede llevar a EEUU a una desaceleración importante, y eso sería una muy mala publicidad para el gobierno de Trump", analizó.
Beijing anunció que impondrá aranceles adicionales del 34% a las importaciones estadounidenses, frente a lo cual Trump reafirmó su postura y criticó a las autoridades chinas. Antes de conocerse todo esto, el dólar-peso terminó ayer a la baja su primera jornada de reacciones a los aranceles recíprocos, debido a que la fuerte caída de las tasas estadounidenses mejoró las perspectivas de un carry trade a favor del peso chileno.
"Consideramos importante destacar que los movimientos de hoy reflejan tanto la caída del cobre como la apreciación del dólar a nivel global. Esta última, que es incluso más clave para explicar las fluctuaciones de la moneda local, en los días anteriores se depreciaba, pero hoy ha ganado valor, alineándose con lo que cabría esperar en un contexto de shock global", comentó el economista sénior Inversiones Security, Eduardo Salas.
"Los inversionistas están preocupados, y no sólo por el impacto económico directo de estos aranceles de China que, dada la balanza comercial entre los dos países, se prevé que sea mucho menor que el impacto en sentido contrario. La preocupación es que la medida pueda conducir a una posible escalada aún mayor de la guerra comercial por parte de Estados Unidos", escribió el analista sénior de mercados de Ebury, Roman Ziruk.
¿Alivio urgente?
Temprano este viernes el rendimiento del Tesoro estadounidense a dos años -sensible a las expectativas sobre la Reserva Federal- se hundió a mínimos desde septiembre de 2022. A esta hora del día, sin embargo, había borrado su descenso. El treasury a 10 años se mantenía bajo 4% por primera vez desde octubre, ya que las tasas largas sí seguían a la baja en la actual sesión.
Jerome Powell, presidente de la Fed, dijo en un evento en Virginia que los efectos de los aranceles "incluirán una mayor inflación y un crecimiento más lento", y que existen altos riesgos de mayor desempleo e inflación que deberán vigilarse de cerca. Pero insistió en que el banco central está en una buena posición para esperar antes de considerar ajustes a su política monetaria.
Desde temprano los inversionistas tomaron nota de las nóminas no agrícolas de marzo en EEUU, que trajeron algunos signos de resiliencia del empleo. Con ello, se mantuvo casi intacta la postura de que la Fed habrá reducido su tipo oficial en 100 puntos base durante el año, según los precios del mercado derivado. Sí el Banco Central bajaría la TPM más rápidamente en Chile, de acuerdo con las tasas swap nominales.
"Con 228 mil empleos, EEUU añadió más puestos de trabajo de lo esperado en marzo. Pero ahora nos encontramos en un entorno totalmente nuevo, que parece un lugar mucho más oscuro. Con los consumidores y las empresas cada vez más preocupados, las perspectivas del mercado laboral se deterioran", advirtió el economista jefe internacional de ING, James Knightley.