La economía rusa se hundió por primera vez en cinco meses a medida que la caída del precio del petróleo impactó al consumo y la producción industrial, subrayando los riesgos que el país afronta para recuperarse de la recesión.
El Producto Interno Bruto cayó 0,3% en noviembre, tras avanzar 0,1% en octubre y 0,3% en septiembre, indicó el Ministerio de Economía. A tasa anual, la economía se contrajo 4%, empeorando la caída de 3,7% observada en octubre, según los datos preliminares publicados por el gobierno. Entre enero y noviembre, el PIB registró una caída de 3,8%.
La renovada baja del precio del crudo amenaza con extender la recesión hacia un segundo año en lo que sería para Rusia la caída más larga en dos décadas. Mientras que el PIB se contrajo a un menor ritmo anual el trimestre anterior, la caída del precio del petróleo sigue siendo un desafío para el presidente Vladimir Putin, que afirma que Rusia ha dejado atrás lo peor de la crisis económica este mes.
“El riesgo de una caída más profunda se ha intensificado”, afirmó en un reporte Andrei Klepach, economista jefe del banco ruso Vnesheconombank. La reanudación de los precios bajistas en el petróleo este mes y el empeoramiento de las tensiones geopolíticas contribuirán “a establecer una tendencia negativa, forzando rebajas en las previsiones del próximo año”.
Según el gobierno, la inflación interanual entre enero y noviembre se situó en 12,1%, y estima que el PIB repuntaría 0,7% en 2016 tras una contracción prevista de 3,9% este año. El banco central es menos optimista y ve una contracción de hasta 1% el próximo año si el crudo promedia en
US$ 50 el barril. Se espera que el Brent cierre 2015 en su valor promedio más bajo en once años.