Los bebedores de whisky escocés de todo el
mundo consumieron en 2008 menos botellas que otros años, pero
optaron por gastarse el dinero en whisky de mayor calidad, lo que ha
permitido a la industria ganar más que nunca en concepto de
exportación a pesar de la crisis.
La Asociación de Whisky Escocés, entidad que agrupa a la
industria productora de esta bebida, informó hoy de que el año
pasado se batió un nuevo récord en los ingresos derivados de la
exportación pese a la crisis económica global, al superar los 3.000
millones de libras (US$4.520 millones).
De esta forma, el valor de la exportación aumentó un 8%
en 2008, aunque el volumen de botellas vendidas al extranjero se
redujo 5%.
Según informaron a EFE fuentes de dicha asociación, los
productores no han optado para hacer frente a la recesión por el
aumento de precios, y sus mayores ingresos se han debido al
incremento de las ventas de variedades de whisky de mayor calidad.
Estados Unidos se mantuvo como el mayor comprador de whisky escocés, con importacines por valor de 371,4 millones de libras (US$559 millones) pese a un
descenso de 11%; seguido de cerca por Francia, con 358,8
millones de libras (US$540,5 millones), un 22% más que en 2007.
En número de botellas, franceses y estadounidenses se
intercambiaron la posición, con 159 millones de botellas y 107
respectivamente, mientras que España también ocupó la tercera
posición tras haber comprado 102 millones de botellas de whisky
escocés.
La Asociación del Whisky Escocés aseguró en un comunicado que sus
augurios para 2009 son buenos pese al contexto de recesión
económica, y recordó que trabaja codo con codo con el Gobierno
escocés para continuar mejorando sus resultados.