Una vez que la Reserva Federal suba las tasas de interés ¿qué pasará después? En su comunicado tras la reunión de septiembre, la Fed sugirió cuatro alzas el próximo año, pero el precio que el mercado otorga a los futuros de los fondos federales implica que los inversionistas apuestan por sólo dos. La palabra clave es la gradualidad y qué significa este término para las autoridades monetarias. Pero el ritmo de incrementos dependerá de la situación de la inflación en el exterior.
El mercado redujo la probabilidad de que la tasa de fondos federales suba a un rango de entre 0,75% a 1% para diciembre de 2016 a 57% ayer, desde 65% el lunes.
Pese a que es probable que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, su sigla en inglés) baje sus estimaciones, seguramente no estén dispuestos a hacerlo hasta el nivel del mercado, aseguró Stephen Stanley, economista jefe de Amherst Pierpont Securities, a Bloomberg. “¿Cómo saldrán del miércoles sin alterar a los mercados? Harán lo que puedan para calmar al mercado”, agregó.
De todos modos, las autoridades se han comprometido a ser dependientes de los datos durante este ciclo, subiendo las tasas en respuesta a la información económica y de mercado que vaya surgiendo.
Inflación externa
Otro de los factores que será central en el ritmo de aumento de los tipos serán los eventos fuera de EEUU. “La política de la Fed seguirá siendo impulsada por los desarrollos en otros lugares”, dijo Janet Henry, economista jefe global de HSBC, en una nota a clientes. “Para mantener el ajuste de la forma en que el FOMC proyecta actualmente será necesario estar muy confiado sobre la capacida de la economía estadounidense de soportar las presiones desinflacionarias que el resto del mundo seguirá tratando de exportar a otros lados”, agregó.
Hay razones para pensar que las tendencias de inflación internacionales restringirán las presiones de precios en EEUU. Los commodities están retomando sus caídas, con el petróleo ubicándose por debajo de US$ 35 el barril por primera vez desde 2009. Los mercados emergentes se siguen debilitando y siguen asomándose amenazas geopolíticas.
Henry hace referencia a la brecha del PIB global, que mide la diferencia entre la tasa de tendencia de la economía mundial y su expansión real. Entre mayor sea la brecha, más débil será la inflación internacional. La experta estima que la divergencia global se ampliará a casi 17% del PIB el próximo año. Si se saca a EEUU, eso deja a una brecha internacional de 1,9%. La última vez que la brecha fue tan amplia fue durante la crisis asiática de 1997.
Gilles Moec, economista jefe para Europa de Bank of America plantea un escenario similar. Un estudio de su equipo muestra que existe una correlación “muy cerrada” entre la inflación mundial y su brecha de PIB. Eso coloca al banco Central Europeo bajo presión para inyectar más estímulo.