El fabricante automovilístico francés Peugeot, redujo drásticamente
su previsión de pérdidas gracias al repunte de la demanda derivado de los
incentivos al sector introducidos por los distintos gobiernos. Sus acciones
suben un 6% en París.
La recuperación en las ventas de automóviles alivia las
desalentadoras perspectivas que manejaban las propias empresas del sector, y
las que habían calado ya en los mercados.
Los cálculos de Peugeot pasaban por cerrar el año con unas
pérdidas operativas de entre 1.000 y 2.000 millones de euros (entre US$ 1.490
millones y US$ 2.980 millones). En el día de hoy sorprendió al anunciar que en
la segunda mitad del ejercicio espera evitar los números rojos, en su cuenta de
resultados operativos, lo que implicaría cerrar el año cerca de los 826
millones (US$ 1.230 millones).
La compañía propietaria también de la marca Citröen
justifica este drástico cambio de perspectivas en "la reciente mejora en
el mercado automovilístico y el éxito de los nuevos modelos de Peugeot y
Citröen".
Los incentivos otorgados por los gobiernos para estimular la
recuperación del sector permitieron acabar con la racha de caídas en las
ventas. En septiembre, el mercado europeo registró ya un repunte del 6,3%.
Esta remontada en las ventas ha llevado al grupo francés a
anunciar un notable incremento del 30%, respecto al año anterior, en su
producción durante el último trimestre del año.
Las novedades aportadas por Peugeot tienen una acogida
entusiasta por parte de los inversores. Las acciones del grupo automovilístico,
que han duplicado su valor en lo que va de año, despuntan en la Bolsa de París con un 6,3%
de revalorización.