La recesión que aflige a la economía brasileña desde el segundo trimestre de 2014 podría ser la más larga documentada en el país, según el Instituto Brasileño de Economía de la Fundación Getulio Vargas. Los modelos de la institución apuntan a que la crisis actual duraría once trimestres. En caso de que se extienda por un período así, un riesgo que la Fundación ve probable, será el mayor período recesivo de los nueve últimos observados en Brasil por el Comité de Datación de Ciclos Económicos (Codace), también de la FGV.
En la última edición del Boletín Macro de 2015, la coordinadora técnica del documento Silvia Matos, estimó una caída del Producto Interno Bruto entre 2014 y 2016 de al menos 8,1%, consignó el diario Valor Económico. La caída es parecida a la registrada durante las largas recesiones de los años ’80 y ’90, cuando el PIB retrocedió 8,5% entre 1981 y 1983 y 7,7% entre 1989 y 1992. La contracción actual hará que la economía retroceda al nivel de principios de 2011.
Según la FGV, el cuarto trimestre de 2016 sería el último de recesión económica, aunque hay dos factores que podrían retrasar la salida de la crisis hasta mediados de 2017, además de la incertidumbre en la escena política: la elevada inflación prevista para 2016, de cerca de 7,5%, que aumenta la probabilidad de un endurecimiento adicional de los tipos de interés, y que el mercado del trabajo empeore más.
El boletín define al 2015, que cerrará con una reducción de 3,6% de la actividad económica, como período de pérdidas. “Los avances obtenidos, si los hubo, fueron pequeños para el desajuste que heredará 2016”, apuntó el informe.
Para el equipo de la FGV, los mayores progresos de 2015 fueron la corrección de los precios relativos, con el realismo tarifario aplicado a los artículos y la depreciación cambiaria, y los recortes de beneficios aprobados a comienzo de año. Los expertos citan además la reducción del déficit en la cuenta corriente, resultado de la “brutal contracción” de las importaciones.
“Sin querer menospreciar la importancia de estos resultados y el esfuerzo requerido para alcanzarlos, parece poco para la recesión que enfrenta el país y el significativo empeoramiento del escenario fiscal”, señaló el boletín.
Otra previsión preocupante, apuntó Matos, es la contracción de 8,7% prevista para el PIB per cápita de 2014 a 2016, seguida del estancamiento en 2017.
Proyecciones de economistas
Los economistas brasileños elevaron su previsión para la tasa de interés referencial, Selic, en 2016 por sexta semana consecutiva después de que el banco central reafirmara su compromiso con reducir la inflación hacia el objetivo marcado.
Las autoridades incrementarán el costo de endeudamiento a 15,25% el próximo año, frente a la estimación de la semana anterior de 14,75%, según el sondeo semanal que realiza el emisor entre alrededor de 100 economistas. Los analistas esperan que la inflación llegue a 6,86% a fines de 2016, por encima del límite superior de la meta anual (6,5%), por debajo de la estimación anterior de 7,04%.
En la reunión de política monetaria de fines de noviembre, el central mantuvo la tasa Selic en 14,25%, el mayor nivel desde 2006. Además, estimaron que la economía se contraerá 2,81% en 2016 (versus el 2,8% anterior).
Índice de confianza
El Índice de Confianza de la Industria (ICI) publicado ayer por la FGV reflejó un alza de 1,1 puntos en diciembre respecto al mes anterior, alcanzando los 75,9 puntos, debido a la mejora de las expectativas.
“El aumento del ICI en el cuarto trimestre trae buenas noticias. Sin embargo, si se considera que los índices de las encuestas tocaron mínimos históricos en el segundo semestre, y que el alza es leve, tenemos que esperar un mayor avance para confirmar un cambio de tendencia”, dijo la coordinadora de la encuesta, Tabi Thuler Santos.