De respetarse el acuerdo que existe al interior del partido, el alcalde Gonzalo Navarrete será a partir de mayo el futuro presidente del PPD. Ello implicaría no presentarse a la reelección por Lo Prado, porque aun cuando no existe un impedimento legal para hacer las dos cosas “la tarea a emprender es demasiado grande”, anuncia.
Y es que el desafío que enfrenta este dirigente de profesión médico cirujano no sólo pasa porque el PPD retome la capacidad que mostró en sus inicios de plantear temas de futuro; reestructurar la tienda a nivel país y apoyar al gobierno para que le vaya bien, sino que también pasa por liderar -desde su colectividad- las elecciones municipales de octubre sobre las cuales hace sus aprontes y tiene claro lo que se jugará en ellas.
- ¿Cuáles son sus proyecciones para las municipales de octubre?
- Tenemos 47 alcaldes, creemos que podemos llegar a 50, entendiendo que hay un par de lugares bien emblemáticos en que nos podría ir relativamente bien, por ejemplo Ñuñoa, con Helia (Molina). Y hay un par de capitales regionales que vamos a mirar, como Arica y Copiapó. En concejales, tenemos 275 y creemos que podemos llegar 300, lo que puede ser un buen avance.
- ¿Ese resultado se repite para el bloque?
- Es muy difícil porque el resultado anterior (2012) es lo más óptimo que podía haber habido, acercarnos a eso o perder en términos de número de votaciones algo no más allá de entre 4% o 5% es un éxito. No creo que sea posible tener un resultado tan óptimo como el que tuvimos la vez anterior. Se va a mantener una preeminencia sobre el resto y ahí hay un tema que es más complejo, porque qué ocurre con aquellos que no están hoy en la Nueva Mayoría y que, de alguna manera, formaron parte de nuestra votación, por ejemplo los regionalistas, Revolución Democrática o la Izquierda Autónoma.
- Pero en algunos lugares como Providencia ya se trabaja en una alianza con RD ¿ese acuerdo podría ampliarse a otras comunas?
- Estamos tratando de que eso ocurra, pero una parte de ese resultado va a depender de lo que ellos coloquen como fuerza en el espacio de la centro izquierda propio. Ahí tenemos una tarea que hacer durante marzo, de cómo logramos en algunos lugares un pacto por omisión. San Bernardo, por ejemplo, es una posibilidad y armar una buena lista de concejales integradas.
- ¿Usted proyecta una baja de 4% ó 5%, no le inquieta ese resultado toda vez que las municipales son un preámbulo de las presidenciales?
- Veo que ese 4% ó 5% no es capitalizado por Chile Vamos, si no que por gente independiente y este grupo que está fuera de la Nueva Mayoría, que no tiene una visión de derecha de lo que debe ocurrir en Chile. Siempre ha sido relevante la municipal respecto de lo que va a ocurrir en la presidencial, pero ahí el eje es cuánto voto tiene una visión más bien de centro derecha, con una mirada de un Estado subsidiario con restricción en los temas valóricos; versus una mirada con un Estado más responsable, con asociación público-privada y más liberal en lo valórico; porque ese va a ser el eje de la presidencial.
Si efectivamente esto se va a una votación claramente de centro derecha, creo que tenemos un problema desde el punto de vista de cuánto hemos logrado instalar en la sociedad la credibilidad de un proyecto de centro izquierda, o de democracia progresista, como lo plantea la Presidenta. Si es más hacia la Izquierda Autónoma de Boric o hacia la DC de Walker, no tengo drama porque finalmente nos vamos a colocar de acuerdo en el tema programático y el liderazgo se resolverá en primarias.
El eje es cuál es la visión país que nos vamos a jugar, por eso me parece que esta elección municipal tiene que ser altamente politizada. Hay un matiz de país que poner en discusión y los candidatos a alcaldes deben tener identidad política.
- Entonces, ¿esta elección se transformará en una prueba para lo que será la proyección de la NM?
- Debemos trabajar esta municipal con una identidad política de Nueva Mayoría con proyección, en que uno pueda tener algún matiz, pero lo esencial es tener acuerdos políticos. No podemos no resolver previamente un debate que colocó el espacio de Mariana Aylwin, cuando dice que ellos defienden un Estado subsidiario, ese es un tema que nos debiera dar ciertos grados de identidad, es lo que va a decir que el pacto futuro va por un giro más hacia una política de centro o de centro derecha o mantener una mirada de centro izquierda con las correcciones que hay que tener.
- ¿Y esa NM proyectada la ve integrada con los mismos partidos de hoy, incluida la DC que está más bien en el camino de diferenciarse?
- La municipal tiene un componente político menos relevante que las parlamentarias, pero parte del rol de los partidos es decir qué es lo que estamos mirando, no solo para el ámbito de la comuna. Es parte del juego político el que podamos diferenciarnos con el sector de la DC que es más reticente, porque no es toda la DC. La DC fue más brutalmente clara, por ejemplo, con el término del mercado en la educación, otra cosa es que haya un sector de ellos, que además tiene mucha prensa. Las convicciones de la DC no son muy distintas de las nuestras en el sentido de país que tenemos que construir.
- ¿Cómo interpreta tanto interés por diferenciarse?
- Durante cierto tiempo de gobierno, tuvimos convicciones estrictamente liberales y de mercado para resolverlo todo y hubo un momento en el cual se dijo que los temas de la desigualdad -que son un límite estructural para el desarrollo de Chile-, no se resuelven con temas de mercado, que se requiere un giro de derechos sociales garantizados. Ese cambio a muchos -y los hay en todos los partidos, por ejemplo Brunner en el nuestro-, que tenían convicciones neoliberales profundas, les dolió. El veto total sobre una mirada liberal o el veto total sobre una mirada socialdemócrata no es posible y esa gestión de la complejidad hace que la DC entre, pero que también pueda entrar gente como la Izquierda Autónoma o los movimientos regionalistas o el PRO, que finalmente son un aporte a una mirada que Chile necesita.
- ¿Le ve futuro a la federación PPD-PS?
- No lo veo como un espacio de integración orgánica, sino de hacer algo que no hemos hecho hace mucho tiempo, que es conversar sobre los temas concretos de futuro y de proyecto país, hemos tenido solo negociaciones parlamentarias. Hay mucha cercanía pero partamos por eso, para casarse primero hay que pololear. Una candidatura lo más unitaria, aunque tenga que haber una primaria interna, requiere que nos pongamos de acuerdo primero en el para dónde vamos y esa conversación entre el PS y el PPD debe darse después de las municipales, con mucha fuerza.
- Ello toda vez que podrían compartir la figura presidencial, a propósito del ex presidente Ricardo Lagos
- O Lagos o Isabel, veremos. Tenemos la tarea de llegar a esa conversación con un proyecto. Con la presidenta Bachelet nosotros hicimos un proceso programático súper potente previamente. Lo mismo que tenemos que hacer hoy con respecto a una candidatura presidencial, más aún debate constitucional mediante. El candidato presidencial va a tener que adoptar una postura sobre temas esenciales, derechos sociales, sistema político, descentralización y sobre los temas más centrales, es la pega de aquí a diciembre.
- Bueno, el mismo ex presidente dijo que le preguntáramos en 2017.
- Él tiene clara la convicción de que él puede ser, pero si es el momento, si tiene partido, programa y acuerdo suficiente para la envergadura de la tarea, no lo tiene resuelto y eso es legítimo. Parte de nuestra pega es que el PPD sea un factor -en la medida que estemos de acuerdo- de que él tenga un piso para entrar en esa conversación.
"Pepe Auth es un activo del PPD"
- ¿El diputado Pepe Auth será parte de este PPD que busca reconstruir?
- Es parte de mi trabajo. Pepe tiene una desafección grande con el mundo de la política. Es parte de la tarea incorporarlo a un proyecto más colectivo. Él no cree que podamos hacer algo distinto de lo que hemos hecho hasta ahora. Le hemos planteado un par de ideas, quedamos de conversar a la vuelta. Pepe Auth es un activo del PPD histórico.
- La crítica de él apunta a que el PPD ha perdido identidad al acercarse a ideas de izquierda.
- No creo que el PPD se haya izquierdizado. Sí tenemos claro que uno de los temas estructurales del desarrollo de Chile es la desigualdad y que eso no se resuelve solo con instrumentos de mercado, de ahí la convicción de que el programa de la Presidenta y lo que se ha hecho era esencial. Si eso es izquierda, bienvenida la izquierda, solo que esta cosa en cualquier parte del mundo es el mínimo del mínimo. El PPD no es más de izquierda que lo que era antes. Si leo lo que el PPD planteaba el año 90, eso era ultraizquierda comparado con lo que estamos diciendo hoy. Nuestra declaración de principios define que somos un partido de izquierda desde el punto de vista de la desigualdad, pero democrático en el sentido que son las mayorías las que gobiernan, progresistas, con una mirada más bien liberal respecto de los temas de derechos humanos y sociales. Siento que Pepe echa de menos lo mismo que nosotros, que tengamos un proyecto colectivo desafiante, hoy nuestros desafíos están dados en cuántos parlamentarios, alcaldes, concejales y ministros tenemos y no para dónde vamos.