El ex presidente de la República, Ricardo Lagos, sigue dando señales abiertas sobre una posible carrera presidencial para las elecciones de 2017.
Luego de su participación en la última jornada de los encuentros 2015 del Club Monetario de la Universidad Finis Terrae, el ex mandatario aseguró que sus acciones sólo responden a que "hago lo que creo debo hacer como ex presidente. No estoy en ninguna carrera de ninguna naturaleza".
"No tiene sentido. La presidenta todavía no llega a la mitad de su período presidencial. Pregúntenme en 2017", respondió.
De ahí que Lagos aprovechara de hacer un llamado a apoyar al gobierno y a la presidenta en "temas sustantivos" como la reforma tributaria, temas de educación y salud.
"Octogenario"
Adicionalmente, sobre los dichos del presidente de la UDI, Hernán Larraín, quien lo calificó de "octogenario", Lagos señaló, "es una realidad".
En ese sentido, y considerando la situación de "crispación" del país, el ex mandatario sostuvo que ojalá se terminen este tipo de enfrentamientos que, a su juicio, no mejoran la situación del país y desorientan a la ciudadanía.
Retomar la senda
En su discurso, Lagos nuevamente hizo hincapié en la necesidad imprescindible de retomar una cierta senda para poder apostar al futuro.
"Durante los últimos diez años, chilenos y chilenas hemos perdido aquellas convicciones centrales que nos permitieron avanzar de forma sostenida y colectiva a partir de la década de los '90", destacó.
Pero, en los últimos años, acusó que en el país se ha dejado de reconstruir el sistema de protección social, restablecer la democracia y el funcionamiento de las instituciones y dotar al país de infraestructura.
"Pareciera que esa energía vital ha ido desgastándose en todos sus niveles. Los partidos políticos perdieron la capacidad de interpretar a la ciudadanía, las instituciones del Estado no supieron adecuarse y adaptarse a las expectativas de esta nueva época. Los empresarios tampoco supieron estar a la altura de lo que se esperaba de ellos", cuestionó.
Como consecuencia, según Lagos, la ciudadanía ha ido perdiendo su fuerza, organizando sus esfuerzos en lo individual y perdiendo el interés por lo colectivo. "Nos vemos más como clientes que como ciudadanos", afirmó.