La Reserva Federal inició hoy una
discusión de dos días sobre su política monetaria en medio de
indicios positivos en la evolución de la economía de EE.UU. y temores por el posible impacto de la fiebre porcina en los mercados.
El Comité de Mercado Abierto de la Fed, que maneja la política
monetaria estadounidense, dará a conocer mañana (a las 18.15 hora
GMT) su decisión sobre la tasa de interés de interés y, lo más importante
para los mercados, su diagnóstico sobre la coyuntura económica.
A esa hora los mercados ya habrán absorbido otro dato crucial
para la política económica: el Gobierno dará su primer cálculo del
Producto Interior Bruto (PIB) entre enero y marzo, y la mayoría de
los analistas cree que en ese trimestre el PIB tuvo una contracción
de 5%.
En tanto, hoy indicadores macro han dado cierto respiro a la economía estadounidense. La confianza de los consumidores de Estados Unidos en la economía
mejoró en abril y se situó en el nivel más alto en lo que va del
año, según datos que difundió hoy The Conference Board.
Por su parte, el índice Case-Schiller de precios de viviendas,
divulgado hoy por Standard and Poor's, mostró que en las 20 ciudades
mayores de EE.UU. los precios bajaron un 2,2% en febrero,
después de una caída sin precedentes de 2,8% en enero.
El presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, afirmó a
mediados de abril que se percibían "señales tentativas" de que el
brusco declive en la actividad económica se estaba suavizando.
"He observado recientemente señales tentativas de que la fuerte
caída de la actividad económica podría estar desacelerándose", dijo,
en referencia a los últimos indicadores sobre venta de viviendas y
automóviles, la construcción y el gasto de los consumidores.
"Soy fundamentalmente optimista acerca de nuestra economía",
indicó Bernanke antes de que se desatara la alerta mundial por la
expansión del virus A/H1N1 de la gripe porcina.
Esta enfermedad afecta fundamentalmente a México, que confirmó
20 muertes por el virus mientras que otras 132 están en estudio, y a
otros siete países, entre ellos EE.UU. y Canadá, donde se han
presentado casos de viajeros que estuvieron recientemente en suelo
mexicano.
El temor de una mayor expansión de la gripe porcina, que en
Estados Unidos afecta a 64 personas, podría repercutir de manera
negativa en los mercados.