Lo importante ante el brote de gripe
porcina es estar "alerta pero no alarmado", dijo hoy a Efe Keith
Hansen, responsable del Departamento de Salud del Banco Mundial para
América Latina, quien instó a actuar en función de las pruebas
científicas.
"Todos necesitamos reaccionar de forma adecuada y basándonos en
las pruebas existentes", insistió Hansen, quien añadió que el
reaccionar de forma exagerada o el adoptar medidas que no están
basadas en la ciencia o los datos es contraproducente.
Varios países, entre ellos Ecuador, Rusia, Croacia, Serbia,
Montenegro, China y Líbano, han vetado las importaciones de carne
porcina de EE.UU. y México a pesar de que los científicos sostienen
que el mal no se contagia por consumir carne de puerco.
Por lo demás, Hansen indicó que las epidemias pasadas pusieron de
manifiesto que "cuanto antes y más decididamente se actúe", mejores
resultados se obtienen a la hora de limitar el alcance del brote.
Mencionó, en ese sentido, que eso explica el que las autoridades
tomen medidas drásticas en la fase inicial, aunque, insistió en que
"en la mayoría de los casos (los brotes) resultan menos aterradores
de lo que se pensó en un principio".
Destacó, por lo demás, que por el momento la gripe porcina
"afecta a un número relativamente pequeño de personas en un número
relativamente pequeño de países" y subrayó que "definitivamente no
es una pandemia".
El brote afecta a México, Canadá, Nueva Zelanda, Israel, Gran
Bretaña, España y EE.UU., donde hoy se informó del primer muerto,
que se suma a los 49 contagios confirmados en México, incluidas
siete muertes, y a más de 150 casos sospechosos.
La gripe común provoca alrededor de 36.000 muertes al año en
Estados Unidos y entre 250.000 y 500.000 en el mundo.
Hansen destacó que lo más importante para los países afectados es
que las autoridades sanitarias se comuniquen de forma transparente y
regular con la población.
Recomendó a los Gobiernos que ofrezcan "información puntual y que
se aseguren de que la gente está alerta pero no alarmada".
Mencionó que las autoridades sanitarias deben alentar la higiene
y el que la población adopte medidas sencillas como, por ejemplo,
lavarse las manos y asegurarse que eviten el contacto con gente que
creen puede estar enferma.
Añadió que, por el momento, todavía es demasiado pronto para
pronosticar el impacto económico del brote, "que dependerá mucho del
alcance, la naturaleza y la duración de la epidemia o la pandemia si
llegase a convertirse en tal".
Reconoció, de todos modos, que esta enfermedad llega "en el peor
momento posible" al coincidir con la más grave recesión económica
desde la II Guerra Mundial.