El Gobierno alemán reiteró hoy su rechazo
a un nuevo paquete de medidas de reactivación económica, pese a los
pronósticos sombríos que esperan para este año una caída del PIB
germano cercana a 6%.
Tanto el ministro de
Finanzas, Peer Steinbrück como el ministro de Economía,
Karl-Theodor zu Guttenberg, insistieron en que resulta inconveniente
empezar a fraguar planes para un nuevo paquete de reactivación
cuando todavía las medidas de los dos anterior no han desplegado
todo su efecto.
"Considero contraproducente cualquier debate sobre un tercer
paquete de reactivación porque puede generar una serie de
expectativas que haga que se retrase el efecto de los paquetes
anteriores", dijo Steinbrück.
Según Steinbrück y Guttenberg, con excepción de los
representantes de los sindicatos, entre los asistentes a la reunión
de hoy había consenso sobre el rechazo a un nuevo paquete de
reactivación.
La reunión, a la que también asistieron analistas económicos
independientes, estuvo dirigida, según los ministros, a intercambiar
puntos de vista sobre la situación actual y no era de esperar que de
ellas surgieran propuestas concretas.
Pese a que los datos del primer trimestre han sido dramáticos, y
es lo que justifica los pronósticos negativos para el resto del año,
Steinbrück y Guttenberg insistieron en que también empiezan a
aparecer las primeras luces de esperanza en el horizonte.
En primer lugar, según lo dicho por los representantes de los
empresarios en la reunión, no se ha dado una parálisis general del
crédito en Alemania, aunque algunas empresas tengan algunos
problemas de refinanciación.
"Creo que no hemos tocado fondo todavía pero espero que lleguemos
al fin de la crisis a lo largo del año y que podamos empezar la
recuperación", dijo Guttenberg.
Por otra parte, los dos ministros se declararon satisfechos de
que en Alemania se haya enfrentado la crisis con tranquilidad y que
no se hayan dado imágenes, como las que se han observado en otros
países como el Reino Unido, de gente haciendo cola frente a los
bancos para sacar su dinero y, según dijo Steinbrück, "probablemente
guardarlo debajo del colchón".
"Cuando vi esas imágenes me pregunté lo que podía pasar en
Alemania si se veía algo similar en un país en donde sigue latente
el trauma de la crisis de los años 20", dijo Steinbrück.
"Uno de los grandes logros de este Gobierno ha sido lograr que se
mantenga la serenidad", agregó.
Interrogado sobre los próximos pronósticos oficiales del
Gobierno, Guttenberg dijo que se mantiene la fecha del 29 de abril
pero adelantó que a nadie puede sorprenderle que vayan a ser peores
que los que se habían publicado en enero.