Un complejo escenario pronostica para la oposición el sorteo de la comisión que deberá analizar la admisibilidad de la acusación constitucional presentada en contra de la ministra de Salud, Carmen Castillo, ya que no quedó ningún representante del sector en la nómina de cinco integrantes.
"Lo que buscamos, digamos las cosas como son, es la salida de la ministra. A lo que nosotros aspiramos es a ocupar el instrumento para que ella salga y, efectivamente, se pongan personas que reconozcan los problemas", fue el reconocimiento que hizo la diputada independiente Karla Rubilar, una de las principales promotoras de la iniciativa junto con el UDI Javier Macaya, tras el sorteo realizado ayer, luego que se diera cuenta de la presentación en la Sala de la Cámara.
La legisladora además admitió que con la acusación constitucional también se pretende "hacerle un remezón a la presidenta Bachelet", porque "no es posible" que dadas las credenciales profesionales de la mandataria, la cartera de Salud sea la peor evaluada en su gobierno.
Aunque el diputado Macaya, por su parte, constató que "no tengo ninguna duda de que aquí hay problemas que se arrastran por años", aclaró que "no me interesa entrar en el debate de si es culpa del gobierno anterior o de este gobierno", porque a su juicio es un hecho que "la ministra, llevando ya un año en el cargo, ha sido víctima de la incapacidad de hacerle frente a los problemas que tiene el sector público de salud y que parten primariamente por reconocer que existen". Y enfatiza en que es quien debe asumir la responsabilidad política del mal estado en que, en su opinión, está la cartera de Salud.
La comisión quedó integrada por la radical Marcela Hernando, el socialista Leonardo Soto, el PPD Guillermo Ceroni y los comunistas Lautaro Carmona y Hugo Gutiérrez, lo que hará más difícil la destitución de Castillo. Por lo que ambos diputados admiten que les habría gustado que hubiera al menos un DC en la instancia. En este sentido, Macaya añadió que espera que "no solamente (diputados) de la DC apoyen la acusación. Creo que cualquier parlamentario que visita su distrito, escucha a la gente y ve las encuestas de opinión pública se da cuenta que la ciudadanía percibe la salud como el principal problema".
En este proceso y el eventual respaldo de la DC, o algunos de sus representantes, a la iniciativa va a influir el resultado de las negociaciones con el gobierno por Presupuesto en Salud, que se están realizando en paralelo. La relación entre ambos temas se debe a que uno de los DC que votó en contra la partida de inversión del Minsal es el diputado falangista Víctor Torres, en cuyo distrito (San Antonio) no se contempló la construcción del hospital comprometido en campaña y lo propio hizo el senador PPD de la circunscripción Ricardo Lagos Weber.
De hecho, Torres respondió ayer en duros términos a la ex ministra Helia Molina que salió en defensa de Castillo. Sacando a colación los compromisos incumplidos de su gestión advirtió que "la notamos ágil de palabras, pero lenta respecto de los recuerdos".
En todo caso, en la oposición están optimistas, porque el informe de la comisión no es vinculante y aunque no estimaran admisible la acusación, si la mayoría simple de los presentes en la Sala cree lo contrario ésta sigue su curso. A partir de ayer, la Cámara tiene tres días para notificar a Castillo y ésta 10 para presentar su defensa.
Ayer, la aludida aseguró estar preparada para enfrentar la acusación después de una extensa reunión con el vocero de gobierno, Marcelo Díaz.