Con la arremetida arancelaria, Donald Trump “quiere demostrar que es un buen negociador, independiente de su rol actual como presidente, su prioridad es mostrar que ganó”.
El nerviosismo y la masiva venta de acciones marcaron la jornada de los mercados globales este jueves.
Tras digerir los anuncios arancelarios hechos un día antes por el Presidente de EEUU, Donald Trump, las bolsas se tiñeron de rojo ante la incertidumbre de represalias comerciales de otras potencias y el creciente temor a una recesión en Estados Unidos.
En conversación con DF, el director de Estrategia de BTG Pactual Wealth Management, Mauricio Cañas, señaló que, si bien escalaron las probabilidades de una recesión, EEUU seguirá siendo un polo de atracción para el capital financiero, real y humano.
- Tras la primera jornada bursátil post anuncios de Trump, ¿cuál es su evaluación?
- En las primeras horas de sesión el impacto fue peor de lo esperado. La bolsa americana ha caído hasta 4%, con los sectores más ligados al componente cíclico de la economía cayendo con mayor fuerza que los defensivos, lo que indica que el crecimiento podría verse condicionado por esta medida.
En EEUU estamos viendo revisiones a la baja en las estimaciones de crecimiento, algunos incluso apuntando a una expansión de 0% en 2025.
A nivel global, se observa que el desempeño de las acciones, -excluyendo a Japón- caen menos que Wall Street. El mercado, está proyectando que, si bien el daño de los aranceles es potencial al crecimiento global, en una primera instancia va a ser más focalizado en Estados Unidos.
¿Recesión? Moderada y poco profunda
- ¿Usted proyecta un escenario de recesión en EEUU?
- Es un escenario que no se puede descartar por completo. Si se analizan las encuestas de confianza de empresarios y consumidores, tanto manufactura como servicios, las perspectivas a 12 meses muestran que aproximadamente siete u ocho de cada 10 indicadores sugieren una alta probabilidad de entrar en recesión.
Sin embargo, al contrastarlo con datos duros, como el ingreso personal, ventas minoristas, acumulación de inventarios, producción industrial y creación de empleo, que son indicadores medibles y no solo de opinión, aproximadamente tres de cada 10 señalan una alta probabilidad de recesión en ese mismo período.
Sumando los datos del mercado financiero, como la caída de la bolsa, los spreads crediticios, el comportamiento del dólar y la volatilidad implícita de las acciones, alrededor de cuatro de cada 10 indicadores sugieren un riesgo significativo de recesión.
Si tuviera que asignar probabilidades, hemos pasado de un 25% de probabilidad de recesión en EEUU este año a aproximadamente 40%. Pero, en caso de materializarse, sería una recesión más bien moderada y poco profunda.
- ¿Qué busca Trump con esta arremetida arancelaria?
- Quiere demostrar que es un buen negociador. Independiente de su rol actual como Presidente, su prioridad es mostrar que ganó. Su primer objetivo es dejar en claro que cumplió su promesa de campaña de proteger al trabajador estadounidense promedio, cuyo principal problema en las últimas cuatro décadas ha sido la pérdida de empleo. Con los aranceles, busca que empresas como Nike, en lugar de fabricar sus zapatillas en Vietnam, las produzcan en EEUU sin aranceles, fomentando la generación de empleos de mayor calidad.
El segundo objetivo, que es una teoría, es reemplazar progresivamente el sistema de recaudación tributario. En este escenario, la recaudación por aranceles comenzaría a jugar un papel más determinante en el presupuesto federal.
- ¿Es viable que grandes empresas trasladen su producción a EEUU?
- No, es muy difícil. Las políticas industriales llevan décadas desarrollándose y dependen de múltiples factores, por lo que no van a cambiar solo por este tipo de medidas. Puede haber casos puntuales, como automotrices japonesas que decidan fabricar ciertos modelos en EEUU o fabricantes de semiconductores que trasladen parte de su producción desde Taiwán.
Activos financieros
- ¿Cómo afectará la implementación de estas medidas arancelarias a los mercados bursátiles?
- Los países con alta producción de bienes para exportación ya han sentido el impacto. Por ejemplo, Japón, cuya economía depende de conglomerados industriales como fabricantes de maquinaria pesada y automóviles exportados principalmente a Estados Unidos, registró una caída importante. Lo mismo ocurre con Suecia, especializada en maquinaria pesada para minería, donde su bolsa cayó 3,57% y podría seguir bajando si toma medidas poco estratégicas.
En EEUU, el mercado está ajustando sus expectativas. Antes, con utilidades corporativas creciendo entre 8% y 10%, el S&P 500 se proyectaba entre 6.500 a 6.600 puntos, cotizando a 20-21 veces precio/utilidad.
Ahora, con menor crecimiento, mayor inflación y riesgo, el múltiplo razonable baja a 18 veces y el nuevo rango objetivo estaría entre 6.000 y 6.200 puntos. Aún hay potencial de ganancia, pero con mayor riesgo que a principio de año.
- ¿Qué puede pasar con la bolsa chilena, considerando que el IPSA mantiene una racha alcista?
- A pesar de los riesgos internacionales, nuestro equipo de research proyecta el IPSA en torno a 8.100-8.200 puntos. Esto se debe a que, a pesar del rally reciente, la bolsa sigue transando con múltiplos castigados, hay potencial de crecimiento en las utilidades y la rentabilidad por dividendo sigue siendo atractiva. Además, si el mercado comienza a incorporar el potencial de un cambio de Gobierno de izquierda a centroderecha, históricamente eso ha venido acompañado de buena rentabilidad.