Es un anhelo y trabajo de años el que ha llevado adelante el Centro de Arbitraje y Mediación (CAM Santiago) para posicionar a Chile como sede internacional de arbitrajes. Y aunque las cifras avalan los avances que han tenido, la reciente firma de un acuerdo con el Centro Internacional de Arbitraje de Madrid – Centro Iberoamericano de Arbitraje (CIAM-CIAR) para que la institución local integre su actividad arbitral internacional al CIAM-CIAR, puede marcar un antes y un después, señalan desde el organismo.
“El CAM a partir de esta alianza tiene la categoría de socio fundador, es decir, que son dueños de CIAM-CIAR, con una participación en el centro y esto da cuenta de lo que prematuramente planteamos en nuestros estatutos fundacionales donde manifestamos nuestra vocación iberoamericana”, explica a DF el presidente del CIAM-CIAR, José María Alonso, quien arribó al país esta semana para sellar la integración.
En la práctica, añade la presidenta del CAM, María Agnes Salah, “el CAM se queda de manera exclusiva con el arbitraje doméstico, mediaciones y dispute board, y todo lo que sea arbitraje internacional se deriva al CIAM-CIAR”.
“El CAM a partir de esta alianza tiene la categoría de socio fundador, es decir, que son dueños de CIAM-CIAR”, dijo José María Alonso.
Asimismo, el órgano chileno pasa a tener representación en el centro a nivel de gobernanza. Tendrá un puesto en el directorio de la entidad, que será ocupado por la presidenta de la Cámara de Comercio de Santiago, María Teresa Vial, además tendrá dos representantes en el pleno de CIAM-CIAR: la directora ejecutiva del CAM Santiago, Ximena Vial junto a María Agnes Salah, quien además ocupará el cargo de vicepresidenta. Por su parte, Laura Aguilera, actual subdirectora ejecutiva del CAM Santiago, será nombrada vicesecretaria del centro.
Respecto del impacto en el ecosistema local, Salah especifica que este acuerdo va a permitir que se den a conocer más los árbitros chilenos, “que tienen una trayectoria extraordinaria, con conocimientos profundos, estudios en diferentes partes del mundo, varios idiomas, etc. Esa es una vitrina que no se va a perder, al contrario se amplía mucho más”.
El modelo que implementarán, añade Alonso, será que los arbitrajes que tengan una mayor tendencia a Europa se queden en Madrid y los que tengan más vinculación con América Latina vengan a Santiago. “Ese es el mensaje que se está trasladando y así es como queremos potenciar a la capital chilena como sede de arbitrajes internacionales con partes iberoamericanas”.
Como carta diferenciadora, el abogado español destaca al centro de arbitraje que dirige por su innovador reglamento, que dijo estar a la altura de los más modernos que hay en el mundo, como el de Hong Kong, además de otras particularidades de la estructura de trabajo; con cuatro comisiones de especialistas (designación de árbitros, recusación de los mismo, buenas prácticas y revisión de laudos), todas integradas con paridad de género, diversidad de origen (europeos y latinoamericanos) y con herramientas que han desarrollado para todo tipo de casos, desde procedimientos hiper abreviados que se resuelven en menos de cuatro meses, hasta el funcionamiento de un árbitro de emergencia, entre otras características.
Lo que viene
Pero el acuerdo, que comenzará a regir el 1° de julio, también tiene desafíos. Uno de ellos será despejar lo que sucederá con las dos subsedes que tiene hoy CIAM-CIAR en la región, ubicadas en Costa Rica y Brasil. “Puede ser que haya que evaluar mantener Brasil porque es un mundo. Si uno mira las estadísticas de la Corte Internacional de Comercio, el primer generador de asuntos de arbitrajes del mundo es EEUU y el segundo, Brasil… Entonces, es algo que tenemos que pensar en conjunto con el CAM”, dijo Alonso.
Luego, también está la etapa de difusión y capacitación para que se incorporen las nuevas cláusulas en los contratos que se generen entre las partes hacia adelante. “Estamos en una fase de reunirnos con distintas firmas que desarrollan la práctica del arbitraje internacional para efectos de responder sus dudas y dar a conocer los términos de esta alianza”, acotó Alonso.
Sobre la tramitación de los casos, la presidenta del CAM, precisó que por el momento los equipos de Santiago y Madrid, respectivamente, seguirán tratando los asuntos que se deriven a cada una de las sedes principales, aunque todos dependiendo de una misma secretaría general, “pero lo ideal sería que se integren plenamente”, agregó.
Con todo, la expectativa de esta nueva alianza es a futuro multiplicar la actividad que hoy día tienen (CAM Santiago del orden de 21 casos internacionales el año pasado y CIAM-CIAR, 55 casos en los últimos dos períodos). Y justamente, la mayor incerteza que hay en el mundo producto de lo que se viene con la guerra arancelaria desatada por Donald Trump, también es algo que miran desde esta nueva alianza, ante la inminencia de una mayor conflictividad en lo comercial y donde las empresas más expuestas deban ajustar sus cláusulas arbitrales o activar mecanismos de resolución de controversias.