El 2 de abril de 2025 será recordado como un día histórico para el comercio mundial. Más allá de todo lo previsto por cualquier agente de mercado o autoridad, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció aranceles para casi todas las economías del planeta. Si bien países asiáticos, entre ellos China, y la Unión Europea resultaron más afectados, las nuevas tarifas cubrieron hasta economías pequeñas como la chilena.
China respondió ayer con igual dureza y anunció aranceles del 34% a las importaciones de Estados Unidos, alentando lo que se espera sea una guerra comercial más amplia y profunda que la que desató Trump en su primer paso por la Casa Blanca.
Mientras los mercados se seguían hundiendo y el dólar se disparaba, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, advirtió ayer que los aranceles elevarán la inflación y ralentizarán la economía. Así, el impacto en la actividad global es evidente, pero no aún la magnitud.
"Nunca en la historia de los EEUU habíamos visto algo tan negativo y argumentado sobre bases tan débiles e incorrectas”
Para el economista chileno y académico de la Universidad de California (UCLA), Sebastián Edwards, esta vuelta al proteccionismo será, sin duda, muy negativa para la economía mundial, aunque aún no se pueden conocer en detalle sus consecuencias. Los hechos están ocurriendo muy rápido, y todavía no se revela la respuesta de todos los países afectados.
A juicio de Edwards, Chile -que fue afectado solo con el impuesto base de 10%- por ahora no debería hacer mucho más, y solo puede recordar la relevancia del cobre como un insumo para la industria estadounidense. Declaraciones como las del Presidente Boric no ayudan en nada, dice. Lo aconsejable ahora es la “prudencia”.
-¿Cuál es su visión del paquete de aranceles de Trump, que él llamó el “Día de la Liberación”?
-Este día no se recordará como una “liberación”. Al contrario, se recordará como el día en que se intentó demoler la economía mundial y las relaciones internacionales. Nunca en la historia de los EEUU habíamos visto algo tan negativo y argumentado sobre bases tan débiles e incorrectas. Nadie esperaba algo tan devastador y tan pobremente construido y argumentado. Los órdenes de magnitud de las llamadas tarifas recíprocas son absurdos y fuera de toda proporción. El razonamiento está basado en errores garrafales y en cálculos que violan toda lógica y conocimientos de economía.
- ¿Cuáles son esos errores?
-Según una brevísima nota en la página web del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), las tarifas recíprocas se calculan como el cambio en las tarifas requerido para que se equilibre la balanza comercial entre Estados Unidos y cada uno de los países. Y ahí hay varios errores profundos, errores de principiante. El primero es no entender que es lógico y deseable tener déficits con algunos países y superávits con otros. No hay ninguna lógica en el deseo que todas las relaciones bilaterales sean de equilibrio. Estados Unidos, por ejemplo, tiene y debe tener un déficit en el comercio de frutas tropicales, y un superávit en el comercio de aviones. Eso es normal. La ecuación que supuestamente usaron para calcular la tarifa recíproca es errónea. Un estudiante de pregrado reprobaría el curso si la usara. Incluso, está tan mal hecho que les impone tarifas a dependencias que ni siquiera tienen políticas propias, como Saint Pierre and Miquelon, Reunión y las Islas Falkland.
"Chile debe mantener la calma y esperar. Y nuestro querido Presidente debe controlar el caballo, mantener su rienda corta y con mano firme, no dejarse llevar por niñerías como las declaraciones que hizo en India. Eso no ayuda para nada, al contrario"
-¿Y cuál será el impacto que esto puede tener?
-Ese es otro problema. Esta política ignora la larga historia de los efectos negativos de tarifas desproporcionadas y de las guerras de comercio. Hay consenso entre los estudiosos que la Gran Depresión se vio amplificada y prolongada por el proteccionismo de la época, por la llamada tarifa Smoot-Hawley de 1930.
-Algunos plantean en estos días que se está estableciendo un nuevo orden mundial ¿Y es posible que esto lleve a una nueva crisis económica?
-Es posible. Hay, como he dicho antes, desarrollos preocupantes en muchos frentes. Una especie de latinoamericanización de Estados Unidos, populismo, desdén por las resoluciones judiciales, nativismo extremo, amenazas a la democracia…
-¿Y se puede detener esto? Ayer Trump dijo que sus políticas “nunca cambiarán”
-No lo sabemos y eso es parte del problema… En el informe hay muchas quejas sobre el queso. Quizás se calme si muchos países eliminan las restricciones a la importación de queso americano. La verdad es que, con algunas excepciones, como el Chédar de Wisconsin, no son muy buenos.
"Lo de las AFP controladas por firmas de Estados Unidos lo sabíamos desde hace mucho tiempo y no hay ninguna sorpresa en que estén descontentos. Sabemos que van a recurrir a Ciadi"
“Chile gana posiciones respecto de países con tarifas más altas”
-Aunque nadie lo esperaba, a Chile le puso un arancel base de 10%, excluyendo al cobre y la madera. ¿Qué efectos ve para nuestra economía?
-Chile quedó en el grupo del motón con esa tarifa del 10%, número sacado del sombrero, sin ninguna justificación. Esto significa que los precios para los consumidores estadounidenses de productos chilenos van a subir, en principio, en 10%. Esto es malo para Chile. Pero es un resultado parcial. Para entender el efecto total hay que hacer un análisis comparativo, y ahí no estamos tan mal.
-¿Qué quiere decir?
-Tomemos, por ejemplo, el vino. Su precio subirá en las botillerías de California en 10%, pero lo mismo pasará con los vinos argentinos, australianos y de Nueva Zelandia. Vale decir, con respecto a esos competidores no perdemos terreno. Pero el análisis no termina ahí. Los vinos italianos, españoles, alemanes y franceses estarán sujetos a una tarifa del 20%, por lo que en relación con ellos Chile gana competitividad.
Desde luego que un análisis completo –como el que debiera haber hecho el Gobierno de Trump, pero no hizo– requiere mirar muchas otras variables, incluyendo, muy crucialmente, la evolución de los tipos de cambio.
-El ministro Marcel dijo que incluso se pueden abrir oportunidades para ganar competitividad. ¿Chile, entonces, podría no verse tan perjudicado?
-Es lo que ya dije. Como Chile está en el grupo con las tarifas más bajas, gana posiciones en relación con los países que tendrán tarifas más altas. Nosotros 10%, Europa 20%. Pero, naturalmente, perdemos competitividad relativa a los productores en EEUU. Me imagino que el Gobierno hará un estudio para determinar qué productos están en cada grupo.
“La prudencia es lo que corresponde”
-Antes del anuncio de aranceles, se conoció otro informe de Washington, que señalaba como barreras al comercio en Chile la reciente reforma previsional, que incluye la licitación del stock de afiliados al sistema. ¿Qué le pareció esa mención?
-El informe le dedica a Chile una página y un tercio. No hay ninguna novedad, ni críticas severas. Manifiesta ciertas preocupaciones de compañías que tienen inversiones en Chile. Lo de las AFP controladas por firmas de Estados Unidos lo sabíamos desde hace mucho tiempo y no hay ninguna sorpresa en que estén descontentos. Sabemos que van a recurrir al Ciadi. Chile debe mantener la calma y esperar. Y nuestro querido Presidente debe controlar el caballo, mantener su rienda corta y con mano firme, no dejarse llevar por niñerías como las declaraciones que hizo en India. Eso no ayuda para nada, al contrario.
-La reacción del Presidente contrastó con las del ministro Marcel y del canciller Van Klaveren, tomaron el camino de la moderación…
-Fue una reacción juvenil e innecesaria. Somos un país pequeño con poca influencia. La prudencia es lo que corresponde. Si Chile pierde el Visa Waiver, lo que no es descartable, Gabriel Boric tendrá cierta responsabilidad.
-Todavía el Gobierno de Estados Unidos está estudiando un eventual impuesto específico a la importación de cobre. ¿Qué debe hacer la diplomacia chilena para enfrentar el arancel de 10% ya anunciado y el que todavía se evalúa para el metal?
-A veces lo correcto es no hacer nada. Aunque parezca difícil, es mejor esperar. Las consideraciones de EEUU tienen que ver con política interna y negociaciones estratégicas con Europa y China. Nosotros somos jugadores colaterales. Algo que puede hacerse es insistir que el cobre es un insumo en muchos sectores dentro de Estados Unidos. Si se le pone un impuesto específico los costos en esos sectores van a subir y la actividad se verá resentida. Podemos repetir eso, pero la gente que rodea a Trump ya lo sabe.
“Sin desregulación a fondo no habrá inversión privada”
-Hasta antes de los anuncios de Trump, la economía chilena mostraba mejores cifras. ¿Se puede esperar un mayor crecimiento?
-La verdad es que no. Me parece que Chile está atrapado en un crecimiento mediocre. No veo a nadie, literalmente a nadie, pensando en cómo pasar de 2,6% a entre 4,6% y 5,2%. En Chile se esfumó la ambición. Eso a mí me parece muy triste.
-Y a un año de que termine el Gobierno, ¿qué evaluación hace del trabajo que ha hecho el ministro Marcel en materia económica y fiscal?
-Yo siempre he defendido a Mario Marcel. La oposición le pide milagros, pero los milagros no existen. Hay un dicho muy chileno que dice que “hay que arar con los bueyes que se tenga”. A Mario Marcel le tocaron unos bueyes remolones, flojitos y porfiados. A cualquier otro u otra le hubiera ido “más peor” que a Marcel. Hay que agradecerle.
-¿Cuál debiera ser la prioridad económica del Gobierno en su último año?
-Desregular de verdad. Las desregulaciones que se están tramitando van en la dirección correcta, pero son claramente insuficientes.
-Y en el mismo sentido, ¿cuál debe ser el eje de la próxima administración? ¿Recuperar la “ambición perdida” que señala?
-Sin ninguna duda debe ser crear muchos más empleos buenos, productivos, estables, formales, y con buenos sueldos. Que sean productivos significa que estén en el sector privado. Lograr esto requiere casi duplicar -sí, duplicar- la tasa de crecimiento. Y sin inversión privada no hay crecimiento, y sin desregulación a fondo no habrá inversión privada. Así de simple.
-¿Las elecciones ponen una cuota de incertidumbre adicional para la economía?
-Ni tanto. Estamos viendo a una democracia joven en acción. A pesar de que hay candidatos medios cómicos, yo lo veo interesante.
De los más de 200 “pre-pre-candidatos” hay algunos payasos, me parece. Entre los que van a estar en primarias, hay personas interesantes, pero las dinámicas internas de las coaliciones se vislumbran melodramáticas. 