Continúa el trabajo prelegislativo de cara a que el Ministerio de Hacienda presente un conjunto de proyectos de ley para dar cuerpo a la reforma a la ley de rentas, como ha denominado el paquete de propuestas pendientes de ingreso al Congreso relacionados con el pacto fiscal.
Esto implica modificaciones al régimen tributario de las pequeñas y medianas empresas (PYME); nuevos beneficios de deducción de gastos en favor de la clase media por desembolsos en educación, cuidados y arriendos de viviendas; una reducción del impuesto a las empresas desde 27% a 24%; alzas de gravámenes a quienes perciban ingresos mensuales por sobre los $ 6 millones; y la desintegración del sistema impositivo, entre otros.
La tarde de este viernes, en el Ministerio de Hacienda se reunieron representantes de una serie de agrupaciones PYME con el coordinador de Política Tributaria de la cartera, Diego Riquelme, para adelantar el trabajo de las modificaciones al sistema de las pequeñas empresas, una prioridad por estos días en Teatinos 120. La subsecretaria del ramo, Heidi Berner, no pudo asistir.
Según presentes en la cita, el abogado expuso una nueva propuesta de parte del Ejecutivo, para hacerse cargo principalmente del aumento que experimentará el gravamen corporativo para el sector tras el fin de la pandemia, que pasaría desde un 10% a un 25%.
En la cita, se expuso que en caso de aprobarse la propuesta de ley de simplificación regulatoria, hoy en segundo trámite en el Senado, la tasa corporativa para las empresas de menor tamaño se rebajará desde el 25% que comenzó a regir el primero de enero de este año, a 12,5% hasta el 2027. Luego, en 2028 se ajustará a un 15%.
Por lo tanto, para evitar que se empine nuevamente a 25% el 2029, Hacienda le propuso a los gremios fijar la tasa de forma permanente en 20% para los contribuyentes con ingresos por hasta 100.000 UF al año, mientras que por otra parte reiteró la idea de rebajar a 24% el gravamen para las empresas de mayor tamaño.
De esta forma, expuso Riquelme, no se generaría una distancia tan amplia entre la tasa de las PYME con la de las empresas en el régimen general de tributación, como sí ocurre con un guarismo de 10% versus 27%, respectivamente.
"Acordar una tasa de Impuesto de Primera Categoría para las PYME que se mantengan en régimen integrado que sigan estando por debajo de la tasa de Primera Categoría de las empresas en régimen general, pero sin que la brecha se transforme en un desincentivo al crecimiento y en ventanas a la subdeclaración de ingresos", fue la propuesta que presentó el Ejecutivo.
Riquelme expuso que Hacienda podría reducir a un 22% la tasa para llevar el diferencial con las grandes empresas a apenas dos puntos, pero que hay apertura "en un contexto de responsabilidad fiscal" para explorar llevarla a un 20%.
Asimismo, se explicó que llevar la tasa a un 20% debiera implicar un aumento "gradual" a partir del 2029, "el cual además podría estar asociado al crecimiento de la economía".
Reducir el impuesto corporativo para las PYME, además de otros beneficios tributarios, costaría al Fisco el equivalente a un 0,16% del Producto Interno Bruto (PIB), se expuso en la cita.
"Como es de público conocimiento, existe un acuerdo que cualquier modificación tributaria debe tener un efecto neutro a nivel neto en recaudación. Esto implica que para la viabilidad de estas modificaciones se requiere incorporar compensaciones a la menor recaudación por el equivalente a 0,16% del PIB", detalló Hacienda en su presentación.
Otros ítems con impacto fiscal son la ampliación del régimen PYME a ventas por hasta 100.000 UF al año; el fortalecimiento del régimen transparente de tributación; y el nuevo sistema de "monotributo" y beneficios de IVA para nuevos emprendimientos.