A casi tres meses del ingreso de Indisa y EuroAmerica como los principales accionistas de Clínica Las Condes (CLC), los resultados al cierre de 2024 conocidos esta semana dejaron de manifiesto la magnitud de la tarea que tiene por delante la nueva administración. Las pérdidas históricas por $ 78 mil millones –nueve veces más que el ejercicio anterior- terminaron de revelar hasta qué punto llegó el declive de la institución bajo la gestión encabezada por Alejandro Gil tras cinco años de control por Cecilia Karlezi. Un duro retroceso cuyo epicentro es el derrumbe en ingresos y actividad en todas las prestaciones de salud.
En este escenario, la junta extraordinaria de accionistas aprobó este 10 de marzo un aumento de capital de $ 45 mil millones con los objetivos de financiar capital de trabajo, normalizar la relación con los proveedores y volver a posicionar a CLC como un “centro de alta y mediana complejidad”, además de ampliar su relación con el sector público.

Pero la cifra estuvo por debajo de la propuesta inicial de hasta $ 70 mil millones, abriendo interrogantes respecto de si el monto aprobado es suficiente, o no, para financiar las urgentes necesidades de inversión de CLC. “Para los recursos necesarios se requerirán distintas fuentes de financiamiento y puede que, en definitiva, sea una mixtura de ellas”, opinó una fuente del sector.
En ese marco, a nivel de la industria se extiende el rumor en cuanto a que la solución de fondo sería un eventual ingreso de un tercer socio que se sume a los dos principales accionistas. “Esa posibilidad resulta lógica dada la magnitud de los recursos necesarios para una clínica que requiere mucho expertise. La magnitud del forado que heredaron es enorme, y habla bien de ellos que lo hayan transparentado”, opinó un directivo del sector. Otra fuente retrucó afirmando que esas versiones "no tienen asidero".
Los nuevos ejecutivos
A 15 días desde que Indisa y EuroAmerica entraron a la propiedad de CLC, la designación en la dirección médica del exministro Emilio Santelices y luego de Pablo Yarmuch (exsubgerente general de CLC hasta julio de 2018, y posteriomente alto ejecutivo en compañías de salud del Grupo Breca, uno de los principales conglomerados de Perú), conformó la primera línea de la administración que inició la tarea de estructurar los nuevos equipos gerenciales y médicos.

Marzo fue un mes clave, con el estreno de tres nuevos ejecutivos, dos de los cuales tienen en común una larga carrera en la salud privada y un paso previo por CLC. Es el caso del nuevo gerente comercial Rodrigo Farías, quien hasta ahora desempeñaba la misma función en Nueva Clínica Cordillera, y antes estuvo al frente de operaciones en Clínica Dávila y en la propia CLC a cargo de alianzas y productos.
A él se sumó Jaime Hagel en la gerencia de operaciones y TI. También proveniente desde Nueva Clínica Cordillera –donde fue gerente general por más de dos años-, en su trayectoria en la industria figura su desempeño en CLC entre abril de 2018 y marzo de 2020, primero al frente de operaciones y luego como gerente general por diez meses, función que cesó durante el anterior cambio de propiedad.
A ellos se sumó Andrés Raggio en la gerencia de tesorería, quien antes realizó la misma función en Enjoy por más de cuatro años, proveniente de la gerencia de operaciones financieras y tesorería de EuroAmerica.
Asimismo, al frente de Seguros CLC asumió Humberto Mandujano, quien antes ocupó por siete años hasta 2018 esa misma posición, a la que arribó desde la gerencia comercial de Vida Security.
Desde el entorno de CLC coinciden en valorar la posición demostrada por la actual administración para resolver las disputas con proveedores, así como las demandas arbitrales con las isapres. “El tema del arbitraje debiera estar solucionado muy luego; al menos la actitud de ellos va en esa dirección”, dijo un ejecutivo de una aseguradora de salud. Esto también se extiende a las numerosas demandas laborales y querellas interpuestas por exmédicos, como el grupo de 19 facultativos representados por el abogado Patricio Fernández que reclama honorarios impagos en niveles de $ 2.500 millones, mientras en la industria estiman que el monto total adeudado a ese estamento podría más que duplicar esa cifra. “Es probable que dentro del mes de abril haya noticias respecto a una alternativa de acuerdo con los querellantes”, indicó un abogado al tanto de los contactos realizados entre las partes. Otro profesional añade que hacia mediados del presente mes podrían estar listos los cálculos de la clínica para su propuesta a los querellantes.
Crece staff médico
Durante la era Karlezi, del orden de 400 facultativos emigraron de CLC, incluyendo la salida de especialistas emblemáticos que se instalaron en la competencia.
Junto a la labor iniciada desde el minuto uno por los doctores Carlos Schnapp y Pedro Uribe -los dos médicos que integran el actual directorio – para atraer facultativos en número y calidad suficientes para recuperar la caída sostenida en hospitalización, cirugías, consultas y laboratorios en los últimos años, esa tarea la lidera Emilio Santelices.
A la fecha, la nueva administración ha reclutado del orden de 100 médicos, entre los cuales se encuentran especialistas de las clínicas Universidad de los Andes, MEDS, Alemana, Dávila y otros centros de Empresas Banmédica. “Es un logro, si se toma en cuenta que hasta el momento CLC no ha exhibido ninguna noticia espectacular, sino que lo único que se ha mostrado seriedad y nuevas caras con trayectorias reconocidas”, dijo un médico de la institución.
Este incremento de la dotación no implica un alza neta del número de especialistas –que al cierre de 2024 llegaba a un total de 774 (474 de ellos médicos de staff)-, ya que en estos meses ha dejado la clínica un conjunto de profesionales. "Su perfil no respondía a la actual etapa de CLC al no tener el nivel de especialidad requerido o porque sus estándares de desempeño están por debajo de los que la clínica acostumbraba tener históricamente", describe un conocedor de la interna de la institución. La estrategia en curso apunta a recuperar las capacidades y calidad perdidas durante la administración de Alejandro Gil, por lo cual la prioridad está en propiciar el regreso de médicos emblemáticos que emigraron a otros prestadores.
Para dar curso a ese rearme, CLC definió una estructura de directores de departamento, encabezados por especialistas como Jorge Mura (Neurocirugía), Claudio Navarrete (Endoscopia Intervencional), Patricia Bitar (Imágenes), Carlos Infante (Traumatología), Patricio Herrera (Cirugía infantil), Fernando Maluenda (Cirugía), Constanza Valdés (Otorrinolaringología) y Sergio Becerra (Centro Integral de Cáncer).
La nueva gestión ya ha logrado los primeros resultados: la actividad quirúrgica –que había caído desde de 26,72% a 21,05% entre 2023 y 2024 medida en ocupación de pabellones- hoy bordea el 38%, indicó un facultativo del área.