Con el fallecimiento del empresario Thomas Fürst a los 94 años conocido a primera hora de ayer viernes, la escena empresarial y, especialmente, la industria de centros comerciales en Chile perdió a uno de sus grandes precursores tras el desarrollo e inversión en proyectos emblemáticos en este ámbito.
“Su legado deja una huella significativa en el mundo empresarial chileno en su calidad de impulsor y precursor de la industria de los centros comerciales. Gracias a su visión y espíritu pionero, promovió la expansión de este rubro del comercio en Chile, permitiendo que llegara a distintos segmentos de la población y contribuyendo así al desarrollo del país”, subrayó ayer la Asociación de Empresas Familiares (AEF) sobre su trayectoria en la que destacan su papel en la creación de Parque Arauco y Mallplaza.
"Hablar de Thomas Fürst es hablar de un hombre visionario, emprendedor, con un gran liderazgo y mirada empresarial", señaló Fernando de Peña, gerente general de Mallplaza.
La historia de Thomas Fürst Freiwirth en nuestro país partió en su plena infancia en 1939, año en que arribó junto a sus padres como punto final del viaje iniciado desde su Austria natal en los preludios de la Segunda Guerra Mundial. En las siguientes décadas, su interés académico se encaminó a la edificación, primero graduándose como constructor civil en la Universidad Católica y luego desplegando sus habilidades como empresario inmobiliario en el desarrollo de proyectos residenciales en altura y loteos. En este campo, estableció relaciones de trabajo y negocios con arquitectos de la talla de Jaime Bendersky, entre otros, para luego ir derivando en los años 70 a nuevos horizontes. En ese momento, en una larga estadía en Europa conoció al norteamericano Edward Raspler, activo gestor de malls en la zona de Nueva York con quien entendió el enorme potencial de los centros comerciales.
Las ideas dieron paso a la acción a fines de esa década. La partida fue la creación del Shopping Los Cobres de Vitacura en 1977 –cuyo diseño a cargo de Bendersky lo convirtió en un hito urbano en Santiago- y se consolidó en los años siguientes con su participación en la sociedad junto al empresario José Said que impulsó el mall Parque Arauco en 1982, centro que implicó el despegue del negocio en Chile.
Pero la apuesta de Fürst por ese formato no se limitó a las oportunidades en el sector oriente de la capital, ya que promovió su expansión a una zona entonces inexplotada: la comuna de La Florida. A través de una sociedad junto a los empresarios José Said, Tomás Müller y Falabella, en 1990 abrieron las puertas de Plaza Vespucio, punto de inicio de una fase de expansión de estos desarrollos por Santiago y el resto del país.
Luego Fürst –que reordenó sus posiciones en el negocio saliendo de la propiedad de Parque Arauco canjeando sus aciones con Said por las que él tenía en el Plaza Vespucio- siguió impulsando el proyecto comercial en La Florida que terminó siendo el germen del fuerte crecimiento de la actual Mallplaza, que suma 37 centros comerciales en 23 ciudades de Chile, Perú y Colombia. En un punto decisivo del auge de esta compañía, Fürst –junto a sociedades relacionadas a los empresarios Pedro Donoso y Tomas Müller- fue determinante en su proceso de apertura en bolsa en 2018. Actualmente, la familia Fürst posee cerca de un 11% de Mallplaza.
“Hablar de Thomas Fürst es hablar de un hombre visionario, emprendedor, con un gran liderazgo y mirada empresarial. Fue uno de los principales impulsores del desarrollo de los centros comerciales en Chile y en el caso de Mallplaza, fue uno de sus fundadores y artífices de la visión que hasta hoy inspira a nuestra compañía, que es la de acercar las propuestas comerciales a la mayor cantidad de personas", dijo sobre su legado el gerente general de la compañía Fernando de Peña.
Ya plenamente consolidado en las grandes ligas empresariales, Fürst también estableció firmes relaciones con grandes actores claves del sector privado. Ese es el caso de su presencia en directorios de compañías del grupo Luksic, concretamente en el Banco de Chile -donde además es accionista minoritario-, CCU (ocupando el cargo de vicepresidente) y Viña San Pedro.
Paso a la segunda generación
La fructífera acción empresarial de Thomas Fürst culminó oficialmente en 2019, momento en el cual se consolidó el traspaso de la gestión de los negocios familiares a su hijo Paul Fürst Gwinner, patrimonio cuyo principal vehículo es la sociedad Inversiones Avenida Borgoño y donde también participan sus hermanas Claudia y Daniela.
En abril de ese año, Thomas Fürst salió del último directorio en que participaba como titular, y tres meses después solicitó -junto a su esposa Ingeborg Gwinner– una solicitud ante tribunales para efectuar una donación -por un monto en torno a $ 1.145 millones-, a sus 11 nietos.
Esta operación es uno de los pocos hechos en torno a la familia Fürst conocidos a nivel público, que siempre ha mantenido un muy bajo perfil. "Su compromiso y aporte al desarrollo de las empresas familiares y de Chile serán siempre recordados", subraya la declaración de la Asociación de Empresas Familiares (AEF), suscrita por su presidente Arturo Palma Matetic.