Como muchas otras industrias, las navieras, puertos y el sector forestal están sacando cuentas de cómo les va a afectar el aumento de tarifas aduaneras.
Las empresas marítimo-portuarias creen que la negociación está recién partiendo, pero que si los anuncios quedan a firme va a mermar el comercio internacional y con ello el transporte por mar y la actividad portuaria. Y, mientras compañías silvícolas como Arauco y CMPC están a la espera de los detalles, ya comienzan sus análisis de los eventuales efectos.
“El peligro es un menor comercio mundial, afectando el transporte marítimo y la actividad portuaria”
Daniel Fernández, presidente de Camport, hizo el punto de que las negociaciones acaban de empezar.
“Eso es el puntapié inicial... recién está comenzando el partido”. Con esta metáfora futbolera graficó el presidente del directorio de la Cámara Marítimo Portuaria (Camport), Daniel Fernández, el efecto que tendrá en las navieras y los puertos el alza de aranceles anunciada este miércoles por el presidente Trump, dado que, a su juicio, ahora partirán las negociaciones y, eventualmente, las retaliaciones o represalias de los distintos países y bloques comerciales.
Este gremio agrupa más de 30 socios, entre navieras nacionales y extranjeras, agentes de naves, operadores y concesionarios portuarios y, por lo mismo, es un actor clave en el comercio internacional, dado que moviliza el 95% de las cargas de exportaciones e importaciones nacionales.
En ese sentido, Fernández señaló que, si el incremento de tarifas se concreta, “el peligro es un menor comercio mundial, afectando así tanto el transporte marítimo como la actividad portuaria”, aunque reiteró que, por ahora, solo tenemos una “primera foto”. Por ello, dijo que aún no se puede dimensionar el impacto final de, que se debe ponderar “producto a producto” y “mercado a mercado”.
“La situación aún no está en equilibro... no sabemos la reacción de los otros países y si ya están sentándose a conversar”, insistió Fernández. Incluso, reveló que no cree que esto “escale a una guerra comercial”, sino que el mandatario norteamericano “puso el mantel en la mesa” para partir las negociaciones en condiciones más ventajosas para EEUU.
En ese sentido, expresó que Chile tiene algunas ventajas, dado que está entre los países con el alza de aranceles más baja, de 10%, con lo cual “incluso en algunos productos podría aumentar la exportación si su competencia enfrenta aranceles mayores en EEUU”.
Por ello, hizo ver que es tarea del Gobierno monitorear el curso de las tratativas y abrir nuevos mercados a los bienes chilenos, destacando lo que está haciendo el país con la visita de Estado a India.
Fernández proyectó que habrá una reorientación de parte de los flujos de comercio, pero advirtió que, hacia qué destinos y de qué envergadura, aún es prematuro para saber. Aun así, ve factible una menor actividad comercial en la costa oeste de EEUU.
En todo caso, la incertidumbre y la potencial afectación al comercio internacional están golpeando a las acciones de este sector. Ayer, los títulos de Vapores bajaron -1,95% en la Bolsa de Santiago, en tanto que los de SM SAAM disminuyeron -0,03%.
Las navieras internacionales también cayeron. Hapag-Lloyd y la danesa Mærsk llegaron a retroceder más de 9% ante los temores de un menor comercio internacional y, con ello, contracción en el tránsito marítimo en las principales rutas mundiales.

Corma: “Nuestros exportadores pueden ver caer sus ingresos fuertemente mientras ajustan sus portafolios comerciales”
Aunque el gremio asegura que es probable que Chile pueda equilibrar su comercio de productos forestales, reconoce que los cambios demoran y no están exentos de costos en el corto plazo.
A la espera de detalles están en el sector forestal mientras, en las compañías, comienzan los análisis internos de las eventuales implicancias de los aranceles anunciados por el Presidente Trump. Esto, pese a que la madera -al igual que el cobre- habría quedado exenta de las tarifas.
Aunque no hubo declaraciones desde CMPC y Arauco, la relación de dichas empresas con EEUU existe. La primera, por ejemplo, luego de más de tres décadas de presencia comercial en ese país, en 2023, adquirió Powell Valley Millwork, el primer paso de CMPC en su expansión industrial en esa nación. En junio de ese año, la papelera del grupo Matte consignaba ventas anuales por cerca de US$ 530 millones en EEUU. Asimismo, para los productos de remanufactura, el país norteamericano era su principal mercado, recibiendo el 90% de la producción.
Aunque a pocas horas del anuncio, la Corporación Chilena de la Madera (Corma) ya reconocía su preocupación por los anuncios, este jueves, el gremio hizo un análisis más profundo. Su presidente, Rodrigo O’Ryan, planteó que “es probable que Chile, gracias a su apertura comercial, pueda equilibrar su comercio de productos forestales en el mediano y largo plazo, mediante un incremento de sus envíos a países miembros del Acuerdo Integral y Progresista para la Asociación Transpacífico (CPTPP), como Australia, Canadá, Chile, Japón, México y otros países de la Cuenca del Pacifico), a la Unión Europea o a nuevos bloques comerciales a los que estamos postulando como el RCEP (la unión de China, los países del ASEAN, más Australia, Nueva Zelandia, Japón y Corea del Sur)”.
Sin embargo, advirtió que “todos estos cambios toman tiempo y no están exentos de costos en el corto plazo, donde nuestros exportadores pueden ver caer sus ingresos fuertemente mientras ajustan sus portafolios comerciales”.
En medio de su reflexión, indicó que EEUU, si bien tiene una industria forestal muy relevante, tiene una fuerte dependencia de las importaciones de productos forestales de Canadá, México, Japón y algunos países del hemisferio sur.
“Esto hace improbable que la capacidad local pueda absorber mayor demanda, incluso por limitaciones medio ambientales autoimpuestas -a inicios de los años 1990- a la cosecha de bosques de antiguo crecimiento.
Asimismo, los productos de Chile y otros países son complementarios a las cadenas de valor de las industrias que los utilizan en EEUU, lo que le entrega mayor diversidad y la mantención de costos razonables para los usuarios finales”, comentó el líder gremial.