Ningún fondo cotizado en bolsa (ETF, por sus siglas en inglés) ha tenido un debut más exitoso en la historia de estos instrumentos, que ya suman 30 años de existencia. El iShares Bitcoin Trust (símbolo IBIT) rompió récords en la industria tras su lanzamiento en enero de 2024.
En solo 50 días, el fondo alcanzó los US$ 10 mil millones en activos. Para finales de ese año, se consolidó como un gigante con más de US$ 50 mil millones, y actualmente ya supera los US$ 57 mil millones.
Parte de este fenómeno se explica porque 2024 fue un año récord en flujos hacia los ETFs a nivel global con entradas cercanas a US$ 1,7 trillones (millones de millones). “Algo que estamos viendo con frecuencia es la salida de capital de los fondos mutuos y un mayor ingreso a los ETFs”, señaló el head de iShares para América Latina en BlackRock, Nicolás Gómez.
En este contexto, el iShares Bitcoin Trust se posicionó como el tercer ETF con mayor captación de flujos, solo por debajo de dos fondos del S&P500. Sin ir más lejos, la unidad iShares de BlackRock ofrece más de 1.400 fondos cotizados en bolsa alrededor del mundo, “pero ninguno de ellos ha tenido un desempeño igual”, aseguró Gómez.
¿A qué se debe este éxito? El ejecutivo identifica tres factores. Uno es la volatilidad geopolítica y los cambios en las tarifas a nivel global. Otro es la adopción por las generaciones más jóvenes que tienden a seguir de cerca este nuevo tipo de activos. Y el tercer factor es un entorno regulatorio más favorable para los ETF. Precisamente lo que hizo la Comisión de Bolsa y Valores de EEUU (SEC) cuando aprobó, el año pasado, el lanzamiento simultáneo de 11 ETF de bitcoin.
En esta carrera, el ganador ha sido indiscutiblemente el de BlackRock.
Uno de los grandes diferenciadores de su ETF ha sido la seguridad que le otorga la firma y la facilidad operativa. Al invertir en IBIT, los inversionistas pueden gestionar su bitcoin en el mismo entorno que sus acciones, bonos y otros ETF, evitando los riesgos asociados a exchanges y wallets digitales (propias del universo cripto). Además, el costo de operación es significativamente menor: “mientras que en un exchange el spread puede alcanzar 80 puntos base, en IBIT es de apenas un punto base”, señaló el ejecutivo de BlackRock.
Nuevo perfil inversionista
Contrario a lo esperado —que los principales compradores fueran de un perfil sin exposición previa a la criptomoneda—, el 50% de los inversionistas de IBIT ya poseían bitcoin antes de su lanzamiento y optaron por transferirlo al ETF.
Por el contrario, sólo el 21% de los inversionistas llegaron por primera vez desde el segmento de gestión patrimonial (ver gráfico), buscando una exposición segura y regulada a bitcoin. Para BlackRock, esto confirma un cambio en la percepción de la principal criptomoneda del mercado: de un activo meramente especulativo a un componente clave en portafolios diversificados.
Eso sí, hasta ahora eran los clientes quienes solicitaban a sus administradores de fondos exposición a bitcoin. Sin embargo, desde BlackRock esperan que esta dinámica cambie, lo que podría aumentar este 21%. “Lo que comenzaremos a ver en el futuro es a los asesores sintiéndose más cómodos y comprendiendo mejor la propuesta de valor de bitcoin como diversificador de portafolio”, explicó Gómez.
Diversificador de portafolio
BlackRock ya habla de bitcoin como un activo diversificador dentro de un portafolio. En palabras de Gómez, "si tienes un portafolio con 60% renta fija y 40% renta variable, podrías considerar asignar entre 1% y 2% a IBIT". Esta exposición es comparable a la participación de una gran empresa como Microsoft o Meta en un portafolio tradicional.
La adopción institucional y la creciente demanda han convertido a IBIT en un actor clave dentro del ecosistema financiero. En un mundo de volatilidad geopolítica y cambios regulatorios, el ETF de Bitcoin de BlackRock se perfila como el puente entre las criptomonedas y los inversionistas tradicionales.
Volatilidad del activo
A pesar del buen pronóstico de BlackRock, esta semana el bitcoin ha experimentado una caída sostenida en su precio, arrastrando consigo a otras monedas digitales. Al cierre de esta nota estaba rondando los US$ 85.000, lejos de los US$ 100.000 que anotó a comienzos de año.
“Es importante destacar que, a pesar de la reciente caída en el precio de Bitcoin, IBIT continúa operando sin contratiempos y gestionando las redenciones de manera eficiente”, apuntó Gómez, quien agregó que “hemos seguido de cerca los recientes flujos de salida de los ETFs de Bitcoin. A pesar de su dominio del 60% en el mercado, IBIT representa solo el 20% de esos flujos, lo que demuestra su resiliencia frente a las fluctuaciones actuales”.
Argumentó que la volatilidad de este activo, común en el mundo de las criptomonedas, se ve amplificada por factores como las noticias tecnológicas, los avances en blockchain y los titulares relacionados con ese ecosistema que pueden generar fluctuaciones significativas en su valor. “Aunque estamos enfrentando desafíos a corto plazo, las perspectivas a largo plazo para Bitcoin y para IBIT siguen siendo positivas. Confiamos en que el mercado se estabilizará pronto, lo que permitirá que IBIT siga demostrando su fortaleza operativa”, concluyó.