Como un retroceso. Así calificó el decano de la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile, José De Gregorio, las medidas arancelarias decretadas por Estados Unidos y que alcanzan a Chile con un 10%.
El economista y también expresidente del Banco Central dijo que “ayer fue un muy mal día para la economía mundial”.
Para él, lo anunciado por el Presidente de EEUU, Donald Trump, detiene un proceso de globalización que venía ocurriendo desde fines de la Segunda Guerra Mundial. “Es un retroceso de un proceso que ha significado un tremendo beneficio a muchas economías emergentes, economías de bajos ingresos, en general al mundo en desarrollo, que ha sido capaz de incorporarse a la economía global proveyendo bienes, especializándose en las cosas que hacen bien y permitiéndole a todo el mundo avanzar en el progreso económico”, dijo el académico.
Desde su perspectiva, el mayor proteccionismo de Trump si bien busca proteger a las empresas, en la práctica va a implicar que las compañías no se puedan localizar en lugares donde puedan producir mejor, forzándolas a moverse para evitar el pago de aranceles. Esto, a su juicio, “va a terminar perjudicando a los consumidores”.
Para él, “lo más insólito y que es decepcionante también de una economía y de un país tan poderoso y con tan altos niveles de formación, es la justificación para los distintos niveles de tarifa”.
En esa línea, De Gregorio explicó que lo que se anunció oficialmente, es que se habían estudiado con mucho detalle todas las distorsiones que las economías generaban en las exportaciones de Estados Unidos, los aranceles, los impuestos, la regulación y todo tipo de barreras. “Pero al final, tal como lo muestran los documentos del Gobierno de los Estados Unidos, se hizo un cálculo muy sencillo, se tomó el déficit con un país cualquiera, se comparó con las exportaciones de ese país a los Estados Unidos, y de ahí se dijo esta es la magnitud de la distorsión”.
Para graficar el problema de esta fórmula, el decano de la FEN agregó que esto implica que “si un país exporta mucho, mucho a Estados Unidos de algo que Estados Unidos no produce, en un esquema completamente de libre comercio, y ese país no le compra nada a Estados Unidos porque probablemente está muy lejos y compra todo de sus vecinos, van a decir que ese país tiene una gran distorsión y puede terminar con un arancel altísimo”, dijo el economista, y agregó que esta decisión “no tiene ninguna lógica”.
Herramientas de presión
Con todo, para de Gregorio “uno no hace una guerra comercial ni genera tal caos en el mundo económico para poder conseguir cosas bilaterales con algunos países. Si uno quiere negociar puede buscar otras herramientas de presión, otra herramienta de negociación, Pero el daño que se le está haciendo a la economía mundial no lo justifica”, dijo, y planteó que los grandes perjudicados de toda esta situación son los ciudadanos de los Estados Unidos, los consumidores.
“Las familias van a tener que pagar más por los bienes que compran. No hay escapatoria a ello. Con el alza masiva de aranceles, el aumento del costo de la vida para los hogares en los Estados Unidos será importante”, dijo.
A modo de cierre, el economista fue enfático en plantear que “esto afecta a economías como la chilena y como muchas economías que siempre han tratado de incorporarse al mundo con reglas claras, con acuerdos de libre comercio y esto obviamente rompe las reglas y el camino que veníamos siguiendo. Yo confío y lo hemos visto, que nuestra economía se ha construido sobre bases sólidas. No vamos a ser inmune a estos fenómenos, pero tenemos capacidades de ajuste, en particular en el ámbito del tipo de cambio, en el ámbito financiero. Somos una economía que es capaz de resistir estos problemas de la economía mundial, pero obviamente esperamos todos que esto sea transitorio, que se acabe lo antes posible. Pero las heridas van a quedar”.