Cautela. Esa es la palabra que puede resumir el tono que marcó el discurso de la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, este lunes en la Comisión de Hacienda del Senado al presentar el Informe de Política Monetaria (IPoM) de marzo.
“En los últimos años hemos atravesado por períodos complejos, donde nos hemos enfrentado a situaciones poco habituales, que han puesto a prueba la capacidad de adaptación no solo del Banco Central, sino del país en su conjunto. Hoy estamos inmersos en un escenario cada vez más cambiante y con mayores grados de incertidumbre; lo que nos depara el futuro será igualmente desafiante”, comenzó por decir Costa.
El IPoM se enmarca en un escenario en que “la inflación se mantiene en niveles elevados”, dijo Costa y, de hecho, reconoció que el nivel actual es un “valor incómodo” en comparación a la meta de 3%.
“Niveles de inflación como el que tendremos durante el primer semestre de este año requieren de especial atención”, aseguró la economista.
Por otro lado, resaltó que la actividad ha mostrado un dinamismo mayor al esperado en los últimos meses, destacando el mejor desempeño de las exportaciones.
El desafío de la guerra comercial
“El panorama internacional, en cambio, se ha vuelto significativamente más incierto debido al recrudecimiento de las tensiones geopolíticas, en especial en el ámbito comercial. Esto ha aumentado las dudas en torno al crecimiento mundial, en particular en Estados Unidos, llevando a un reciente desacople en los mercados financieros de esta economía respecto del resto del mundo, conduciendo a una depreciación del dólar y mejores precios de materias primas”, describió Costa.
La economista acusó un “contexto global de alta incertidumbre”.
“Con los antecedentes que hoy conocemos, nuestro escenario central considera que los impactos del deterioro de la situación externa en la economía chilena serán acotados y concentrados en el mediano plazo. Sin embargo, ante este considerable incremento en la incertidumbre nos mantendremos atentos a lo que ocurra y sus implicancias para Chile”, planteó la presidenta.
Respecto a la guerra arancelaria, sostuvo que “para una economía pequeña y abierta como Chile este es un tema importante”.
“Nuestro progreso económico de las últimas décadas se ha basado en un modelo económico en que hemos aprovechado las ventajas del comercio. Iniciativas que pongan en duda esto o retrotraigan la situación a lo que existía hace décadas sin duda que es negativo para nosotros”, advirtió.
Eso sí, la líder del Consejo aseguró que “prever sus efectos macroeconómicos globales y sus impactos no es sencillo”.
En esa línea, “la dificultad para anticipar con relativa certeza cómo evolucionará el escenario y sus consecuentes impactos en la economía global y nacional impone un desafío significativo para la política monetaria”.
“Como economía pequeña y abierta, no tenemos la capacidad de aislarnos de lo que ocurre en el mundo”, lanzó Costa.
“Pero podemos prepararnos para mitigar sus efectos. Escenarios adversos se enfrentan de mejor manera con una economía balanceada y estable. La experiencia nos revela el valor de contar con mitigadores, con instituciones sólidas. La fortaleza fiscal ha sido un apoyo significativo en décadas recientes. Abordar la tarea de continuar cerrando brechas y construir holguras es algo que debemos apoyar con fuerza”, complementó.
“El desafío de aumentar el crecimiento de mediano plazo también cobra más relevancia en este contexto, de la mano de iniciativas que permitan mejorar la productividad y aumentar nuestra competitividad en un mundo más complejo comercialmente”, añadió la economista.
En ese sentido, Costa dijo que el rol del ente autónomo es que la inflación “no represente un problema”.
“Quiero finalizar esta presentación reiterando que nos enfrentamos a un panorama particularmente complejo. Pero tenemos la confianza de un trabajo bien hecho y que rendirá sus frutos. La inflación es alta. Pero se reducirá a niveles compatibles con la meta de 3% en más menos un año”, cerró la presidenta.