El grupo de los BRICS está dividido respecto de la nueva crisis en la Organización Mundial de Comercio (OMC), causada por la obstrucción de India para el acuerdo de facilitación del comercio.
Brasil, China y Rusia quieren la implementación del acuerdo, como ya quedó claro en la cumbre del grupo en Fortaleza. India tiene sólo a Sudáfrica para tratar de cambiar lo que se negoció en Bali, Indonesia, en diciembre de 2013.
Lo que está en juego es tanto el acuerdo de facilitación del comercio -que puede dar un impulso de hasta US$ 1 billón a la economía mundial, según algunas estimaciones- como el futuro de la aproblemada Ronda de Doha.
El nuevo gobierno de India deja la escena comercial en una mayor expectativa sobre lo que será su posición hoy en la OMC: si mantendrá el bloqueo al acuerdo de facilitación del comercio, rompiendo su compromiso en Bali.
Ayer, la OMC suspendió la reunión de los 150 países miembros, a la espera de la expresión formal de la posición de India.
Nueva negociación
La fecha límite para que los países puedan expresar aprobación de la facilitación del comercio, un protocolo de acuerdo de formalidad legal, termina el 31 de este mes. Pero el nuevo gobierno de India insiste en dar su aprobación sólo si obtiene un compromiso de que a fines de año habrá una solución definitiva a la cuestión de la seguridad alimentaria.
En Bali, la nación había pedido el mismo período de cuatro años para que se llegara a una solución, mientras que Estados Unidos sólo quería aceptar un plazo de dos años.
Con el nuevo gobierno, India quiere tener el derecho legal garantizado a seguir dando subvenciones más allá del límite para acumular reservas por razones de seguridad alimentaria, sin correr el riesgo de ser impugnada ante los jueces de la OMC.