Congreso

El balance de Yeomans por Ley de Presupuestos: “La Cámara fue irrelevante en la construcción de acuerdos y eso tiene que ver con la influencia del Partido Republicano”

La presidenta de la Comisión de Hacienda de la Cámara dice estar abierta a la discusión de una iniciativa “express” que le quite el carácter de irrenunciable al 17 de diciembre, día del plebiscito, aunque aclara que lo importante es que los trabajadores no tengan obstáculos para ir a votar.

Por: Claudia Rivas | Publicado: Viernes 1 de diciembre de 2023 a las 09:56 hrs.
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La presidenta de la Comisión de Hacienda de la Cámara, diputada de Convergencia Social (CS) Gael Yeomans, hace un balance acerca de lo que fue la tramitación de la Ley de Presupuestos 2024 en el que valora que, finalmente, se hayan alcanzado acuerdos.

Sin embargo, es crítica del accionar de los diputados del Partido Republicano en este debate. Y es que la parlamentaria oficialista está convencida que “la posibilidad de construir acuerdos se ve ratificada con esta Ley de Presupuestos, a pesar de un espíritu obstruccionista” de parte de la colectividad opositora, que a inicios de la tramitación impidió el ingreso a la Sala de la directora de Presupuestos, Javiera Martínez.

Eso sí, manifestó estar satisfecha con los logros alcanzados. Y de cara al reajuste del sector público, que se acerca a pasos agigantados, llama a la oposición a ser responsable y consciente de que “tenemos necesidades crecientes de las que hacernos cargo”.

En esta conversación con Diario Financiero, entre otros tópicos, Yeomans se refiere al mal clima que ha existido en la Cámara Baja, lo que de alguna manera le ha entregado la posibilidad de legislar al Senado.

-Concluido el proceso de tramitación de la Ley de Presupuestos, ¿con qué se queda?
-Creo que tiene dos partes: Lo bueno que es construir acuerdos. La Ley de Presupuestos da avances importantes en temas que son parte de la agenda de Gobierno, como el Sistema Nacional de Cuidados. Además, sienta las bases en los compromisos que se adquirieron con el Ejecutivo para avanzar en el endeudamiento que tienen los estudiantes, fortalecimiento de la educación pública, y en materia de salud donde hubo un arduo debate. Se llegó a acuerdos súper importantes en inversiones, como un plan de instalación de centros de salud mental, entre otras cosas.

-¿Y la segunda parte?
-Creo que la posibilidad de construir acuerdos se ve ratificada con esta Ley de Presupuestos, a pesar de un espíritu obstruccionista que vi desde el momento de no permitir que la directora de Presupuestos pudiese ingresar a la Sala para dar la discusión. Lo que lógicamente puso en una situación bien insólita al ministro de Hacienda. Cuando uno participa en ese tipo de discusiones debiera poner el foco y mayor responsabilidad en que el presupuesto vaya a las necesidades de la gente en los distritos, en las distintas regiones; y no enfocarse en que entre o no la directora de Presupuestos, porque quieren hacer un gallito político. Esas mezquindades, lamentablemente, también dejan un trago un poquito amargo de la discusión.

-Sumando y restando, ¿haber conseguido un acuerdo es un aspecto que se puede rescatar en este proceso? Se lo pregunto porque este ha sido bien esquivo a los acuerdos.
-Por cierto, me quedo con lo positivo de construir acuerdos en temas que son y fueron complejos de debatir por las visiones distintas, pero fue posible llegar a puntos comunes, compromisos. Además, que no sólo tienen que ver con la Ley de Presupuestos, que abre la posibilidad de dar una discusión bien amplia en distintas materias y la forma de abordarlas son estos compromisos de ingresar proyectos de ley, hacerse cargo de planes más a futuro, pensar en proyección. Y eso no sólo es importante, entendiendo que se trata del Ejecutivo y el Legislativo construyendo posiciones comunes.

-Como usted mencionaba, eso se va a reflejar en proyectos que el Ejecutivo deberá enviar al Congreso, ¿cuáles son los más relevantes?
-Desde el Frente Amplio hicimos una apuesta -eso quiero transparentarlo-, pusimos la centralidad en lograr un acuerdo para avanzar en el financiamiento de la educación superior, sobre todo por los problemas que tiene, no sólo para las familias endeudadas por el CAE, sino por el mal funcionamiento que tiene ese crédito, que hace que el Estado despilfarre dinero.

-¿Cómo así?
-O sea, que $ 900 mil millones vayan solamente al pago del sobreprecio, es una cantidad de recursos que no debiese despilfarrase. En ese sentido, hay que hacerse cargo de que necesitamos un mecanismo más eficiente, pensado en la educación de las personas, no en que al banco le vaya bien y, además, en mejorar también los estándares de calidad de la educación pública. Eso debe ser parte del debate.

-Si bien se llegó a un acuerdo que se materializará cuando el Ejecutivo envíe el proyecto, esto se está enredando con las negociaciones por el pacto fiscal, porque la oposición se opone a que los recursos que surjan se destinen a condonar el CAE, entonces, ¿cuál es el objetivo específico del proyecto?
-Son dos cosas que van por carriles distintos. El pacto fiscal es un acuerdo que se está construyendo, se está debatiendo. Dentro de ese debate están los objetivos de financiamiento. Todavía no está construido ese acuerdo, hay una propuesta del Ejecutivo, hemos ido avanzando, pero estamos a la espera de lo que salga de ahí; por lo tanto, no podemos adelantarnos.

Respecto al CAE, lo que se puso sobre la mesa es la disposición del Gobierno de presentar un proyecto de ley con una fórmula para hacerse cargo del problema del financiamiento y del endeudamiento que tienen los estudiantes. Son cosas que yo no mezclaría necesariamente, independiente de que para pagar una deuda se requieren recursos fiscales. Pero también podríamos decir que a largo plazo el Estado está pagando incluso cuatro veces más la deuda original. Entonces, veamos cuánto se puede ahorrar y qué nos implicaría tener un sistema de financiamiento de la educación más sostenible en el tiempo.

-Pero, ¿no le preocupa que se mezcle el debate y eso frene la posibilidad de alcanzar un acuerdo por el pacto fiscal?

-En esto siempre debemos tener el principio de que no se puede desvestir un santo para vestir a otro. Con esto me refiero a que no podemos quitarle recursos a la PGU para resolver otros problemas que tenga la población, por ejemplo. No se trata de eso. Cuando uno plantea prioridades respecto al pacto fiscal, es para que empiecen a ser pagadas y buscar los mecanismos que nos den esa solución. Y cuando hablamos del CAE pienso que ahí debiera haber disposición de un arco más allá del eje de Gobierno, porque en esta Cámara hemos aprobado proyectos de resolución que han tenido mayoría, no solamente por los votos del oficialismo, sino mucho más allá, que también proponen mecanismos para condonar el CAE o, más bien, resolver el problema de endeudamiento, que son las palabras que nosotros usamos, porque creemos que son las adecuadas en esta discusión.

“Ponerse en los zapatos del Estado”

-El ánimo de la Cámara está impidiendo acuerdos, ¿diría que esta Corporación está dejándole la responsabilidad de legislar al Senado?
-Me parece que sí. Creo que la Cámara, al final, fue irrelevante en la construcción de acuerdos en el proyecto de presupuestos  y eso tiene que ver con la influencia del Partido Republicano. O sea, el peso que tiene el Partido Republicano en la Cámara no es el mismo que en el Senado y la influencia que tienen acá es mucho mayor. Y, en la Cámara, lamentablemente han influido mal, han obstaculizado. Creo que en la Ley de Presupuestos nos demoramos una semana en puros rechazos; inclusive rechazaron una cosa bien insólita: el aumento del gasto para las empresas estatales, incluyendo el Metro. Creo que ahí tenemos un tema que resolver. Y espero que eso cambie, pero si no cambia, hay que seguir adelante y con la Ley de Presupuesto igual se demostró que se puede.

-Post Ley de Presupuestos, ¿qué se viene en la Comisión de Hacienda?
-El miércoles despachamos el proyecto de ciberseguridad. Hemos estado con una agenda bien ardua, dentro de las discusiones está el proyecto de regiones más fuertes; también tenemos el proyecto de la creación de la Agencia de Calidad, también lo vamos a ver a la vuelta de la distrital. Y, claro, estamos a la espera de los proyectos que ingresen y del reajuste del sector público.

-¿Cómo visualiza el debate por el reajuste dada la situación económica actual?

-Esto tiene que ver con los recursos del Estado, tenemos necesidades que son crecientes de las que hacernos cargo y, por lo mismo, es relevante que esta misma posición de lograr acuerdos, que ha impulsado el Gobierno con bastante ahínco, se pueda mantener en el tiempo.
Respecto al reajuste, las necesidades que puedan tener los trabajadores son importantes, pero ahí tengo que ser sincera, creo que hay que distinguir entre aquellos trabajadores que tienen una capacidad de remuneración más alta dentro del Estado; y otros que no la tienen. Hay que tratar de ponerse en los zapatos de que el Estado tiene que cubrir las necesidades, tanto de los trabajadores y su diversidad, como también del resto de la población. Hay prioridades. Creo que en eso, los esfuerzos que se puedan hacer para remunerar de buena forma a los trabajadores, van a estar en la voluntad del Ejecutivo y en la voluntad de lo que discutamos acá, pero es importante también tener conciencia.

-A partir de eso y de las señales que la oposición dio en la Cámara, en el marco de la Ley de Presupuestos, ¿qué llamado le haría de cara a este debate?
-Los llamaría a dejar la mezquindad y pensar en el país. Yo sé que hemos estado marcados por elecciones que nos han llevado a tomar posturas de campaña; pero no podemos estar en una campaña permanente, esto no se trata de tomar siempre un bando, sino que tratemos de ponernos de acuerdo, sobre todo en las urgencias que ha planteado la ciudadanía. Creo que es imperdonable que el Congreso no saque una reforma de pensiones y digo que ‘el Congreso no saque’, porque veo que la principal responsabilidad hoy está en el Congreso. Asimismo poder contar con recursos fiscales y ahí dejar los dogmatismos. Creo que allí hay que tener conciencia y sobre todo responsabilidad.

 -A propósito de elecciones, ¿cuánto del clima, especialmente en la Cámara, lo atribuye a la cercanía del plebiscito?
-Creo que ha influido bastante y ahí también voy a ser franca. El Partido Republicano ha marcado un espíritu de confrontación, que le ha hecho muy mal al Congreso y a la construcción de acuerdos. Porque quienes presentaron las votaciones separadas, por ejemplo, a Ley de Presupuestos, en su gran mayoría eran del Partido Republicano; también fueron quienes se opusieron, una y otra vez, a que ingresara la directora de Presupuestos desde un inicio, y que empezaron a generar un efecto dominó en la derecha, que le está siguiendo el ritmo, porque claro, en la elección pasada tuvieron un buen resultado, en comparación con Chile Vamos, por lo tanto, están viendo que quizá esa debiese ser la estrategia. Pero ¿cuánto daño se le puede hacer al país? Creo que eso no se está teniendo en consideración. Algunos, quizás, han tenido esa conciencia y ha permitido construir acuerdos, porque se han despegado de esa forma confrontacional que lidera el Partido Republicano y que ha hecho tanto daño.

-¿Qué le parece la posibilidad de que el Gobierno envíe una ley express al Congreso para quitarle el carácter de irrenunciable al feriado del plebiscito para no afectar al comercio?
-Creo que requiere una conversación seria con el mundo de los servicios, del empleo privado, el gran empresariado y también las PYME de cómo se pretende funcionar; porque esos trabajadores igual están obligados a ir a votar. Entonces (es necesario) que cuenten con el permiso y las horas adecuadas para poder ejercer su derecho y su obligación. Pero, yo al menos, estoy abierta a esa discusión, aunque creo que lo importante y vital es garantizar que los trabajadores puedan ir a votar y que no tengan ningún tipo de obstáculo.

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