Wellness Technologies es la empresa biotecnológica detrás de Lacte 5, una línea de probióticos encapsulados desarrollados a partir de una cepa chilena aislada de la leche materna humana.
Este año, la firma se expandirá a los países nórdicos a través de una alianza con la distribuidora danesa Nordic Group, para la incorporación de la cepa en la industria de alimentos funcionales en Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega. Además, lanzará dos nuevas líneas de probióticos, uno para el desarrollo cognitivo en niños y otro para la prevención del rotavirus.
La empresa fue fundada en 2008 por María Loreto Ormeño, tras una investigación para el desarrollo de un alimento funcional que permita mejorar la calidad de vida de los pacientes que se someten a quimioterapia. Así, se acercó a la Universidad de Concepción (UdeC) y obtuvo la licencia de la cepa LPM01, que según Ormeño “es la única que está patentada para el cáncer que además es de origen de leche materna”.
A partir de la cepa, desarrollaron junto a la universidad un helado probiótico para enfermos de cáncer. Aunque los ensayos clínicos mostraron resultados positivos en la mejora de la calidad de vida en pacientes con tratamiento de quimioterapia, el producto no pudo ser comercializado debido a exigencias de cadenas de frío y de logística.
Ormeño señaló que, ante esto, debutaron en 2017 con un nuevo formato en cápsulas, llamado Lacte 5, que contempla cuatro productos para la salud digestiva e inmunológica. Sin inversionistas externos y con el respaldo de la incubadora de la UdeC, la empresa comercializa sus probióticos en Chile y también tienen una alianza con el laboratorio español Derbós para incluir la cepa LPM01 en el suplemento funcional Normodigest -desarrollado por el laboratorio- que ya se comercializa en tiendas de España.
Expansión y nuevos desarrollos
Ormeño explicó que tras la alianza con Nordic Group, la idea es que este año la cepa se incorpore en la industria de alimentos funcionales en Dinamarca, Suecia, Finlandia y Noruega, por ejemplo, con el objetivo de “hacer cambios en la alimentación de los niños” y para explorar la prevención de enfermedades en etapas tempranas.
Además, dijo que, en Chile, están realizando pruebas para nuevas aplicaciones de los probióticos con tres empresas de las industrias láctea, cárnica y de frutos secos.
Agregó que este año lanzarán también dos nuevas líneas de probióticos. El primero, orientado a la población infantil, que contribuye en el desarrollo cognitivo de niños, y el otro, buscar ayudar en la prevención del rotavirus.