El Banco Central Europeo (BCE) cumplió con las previsiones y mantuvo los tipos de interés de la zona euro anclados en el mínimo histórico de 0,15%, tras la bajada del mes pasado.
Sin embargo, su presidente, Mario Draghi, sorprendió al anunciar el aplazamiento de sus reuniones mensuales, que a partir de 2015 serán cada seis semanas y la publicación de las actas.
Asimismo, entregó detalles sobre las medidas anunciadas en la reunión anterior para inyectar liquidez a la economía. En ese sentido, informó que la primera subasta de liquidez (TLTRO, sigla en inglés) se realizará el 18 de septiembre y la segunda el 11 de diciembre y que su importe podría variar entre 400 mil millones de euros (US$ 544 mil millones) y 1 billón (millón de millones) de euros.
IPC seguirá bajo
Tal como se esperaba, no hubo novedades en política monetaria. La principal tasa de refinanciación seguiría en 0,15% y la de depósitos en el -0,10% al que se recortó el mes pasado. Aunque esta medida inicialmente desinfló el importe que los bancos depositaban en el BCE, posteriormente se disipó su efecto y a las entidades parece no importarles tener que pagar por dejar a buen recaudo su excedente de liquidez.
Respecto al IPC el banquero central indicó que espera que los precios continúen en los bajos niveles en los que se encuentran actualmente “durante un largo periodo antes de subir hasta cerca del 2%”, una frase que vuelve a confirmar su “forward guidance”. Además, ha destacado que “se espera que el IPC siga firmemente anclado”.
Sobre el tipo de cambio, Draghi dijo que tiene cada vez más importancia para la política monetaria por sus implicaciones sobre la inflación.
La inflación de la eurozona se mantuvo estable en el 0,5% en junio. Una cifra que seguirá preocupando a la principal autoridad monetaria europea, cuyo principal cometido es el de mantener controlada la inflación, pero siempre por debajo de ese nivel.
Sobre las políticas fiscales, el banquero apuntó que la consolidación fiscal ha corregido los desequilibrios presupuestarios.
Ante el actual panorama de débil crecimiento, Draghi ha manifestado que los bancos deberían aprovechar este ejercicio para mejorar sus posiciones de solvencia.
Medidas extraordinarias
Draghi no sólo ha confirmado su hoja de ruta, sino que ha dejado la puerta abierta a nuevas medidas de carácter extraordinario, pero no sin antes ver el efecto de las que tomó en junio.
Súper Mario recalcó su compromiso unánime para utilizar instrumentos no convencionales.
También apuntó que publicarán detalles sobre el plan de compra de activos, en principio, titulizaciones de alta calidad. El italiano indicó que “ha comenzado a intensificar el trabajo de preparación de la compra de bonos de titulización de activos”. “Lo que queremos es que los créditos lleguen a la economía real” y sobre todo a las PYME, matizó. “La transparencia será una característica clave”, ha asegurado.
Cada seis semanas
Draghi anunció que el Consejo de Gobierno del BCE reducirá la frecuencia de sus reuniones, hasta ahora mensuales, a 6 semanas, a partir de enero de 2015. Además, el presidente del organismo monetario ha indicado que desde esa fecha también publicarán las actas de sus reuniones. “Necesitamos un intervalo de tiempo para que las actas públicas no creen confusión respecto a las decisiones que hemos tomado”, explicó.
Súper Mario ha tratado de justificar su decisión apuntando que no todos los meses se producen cambios en la política monetaria y, por lo tanto, no toman decisiones. Pero cada reunión tiene una reacción en el mercado y unas consecuencias que quieren evitar dilatando sus reuniones.
El cambio de frecuencia de sus reuniones modificará también el periodo de mantenimiento de reservas de los bancos, que también se producirá cada seis semanas, en lugar de cada cuatro como tiene lugar ahora. Durante este periodo los bancos deben tener un mínimo de reservas obligatorio en el eurosistema.
Esta decisión hará que sus reuniones tengan una frecuencia más parecida a las de la Reserva Federal de Estados Unidos. Sin embargo, Draghi ha dicho que “éste simplemente es un ciclo nuevo”, y no pretenden hacerlo coincidir con las reuniones de la Fed.
Las claves del anuncio
• El organismo prevé realizar hasta ocho subastas de liquidez o TLTRO para fomentar el crédito a la economía real.
• Las operaciones iniciales ya tienen fecha concreta y se llevarán a cabo el 18 de septiembre y el 11 de diciembre de 2014. Las operaciones adicionales se realizarán en marzo, junio, septiembre y diciembre de 2015, y en marzo y junio de 2016.
• Los bancos podrán obtener inicialmente, en septiembre y diciembre de este año, un 7% del saldo vivo total de sus préstamos a empresas y hogares, excluidas las hipotecas, a fecha del 30 de abril de 2014.
• Desde marzo de 2015 y hasta junio de 2016, los bancos podrán lograr trimestralmente financiación adicional hasta el triple del valor de sus préstamos a las empresas y particulares, también sin considerar las hipotecas.
• La cantidad inicial de estas operaciones es de 400.000 millones de euros, pero Draghi ha puntualizado que el total de inyecciones de liquidez a plazo más largo podría ascender a un billón.
• El tipo de interés de estos préstamos a cuatro años será fijo, el 0,25%, la tasa de interés oficial actual del 0,15% más 10 puntos básicos.
• El Consejo de Gobierno del BCE ha establecido una serie de requisitos para las entidades que acudan a las subastas.