Por R. Atkins y J. Wilson
La fragilidad económica de la eurozona fue resaltada por el crecimiento más débil en los préstamos bancarios al sector privado en casi dos años, mientras que una drástica caída en los depósitos interbancarios agravó las preocupaciones de nuevas tensiones para el sector, más adelante.
Pese a los pasos excepcionales tomados por el Banco Central Europeo (BCE) para impulsar la oferta de crédito, los préstamos al sector privado crecieron a una tasa anual de sólo 0,3% en abril, lo más lento desde mayo de 2010.
El BCE inyectó más de 1 billón (millón de millones) de euros de préstamos a tres años al sistema bancario de la eurozona desde diciembre, esperando que parte de esa liquidez llegara a empresas pequeñas, creadoras de empleos. Sin embargo, sus últimas cifras de crédito sugieren que el préstamo fue frenado por la débil demanda, especialmente en el sur de Europa, golpeado por la crisis.
La Comisión Europea dijo que la confianza económica en la eurozona cayó fuertemente en mayo, sumando evidencias de que la incertidumbre sobre el futuro de Grecia en la unión monetaria europea estaba dañando a la economía real. Su índice de “confianza económica” cayó de 92,9 en abril a 90,6 este mes, lo más bajo desde octubre de 2009.
Mario Draghi, presidente del BCE, puso énfasis en que los gobiernos de la eurozona tomen acciones para restaurar la confianza del inversionista. Pero un debilitamiento significativo en las perspectivas económicas, o mayores tensiones en el sector bancario, hacen más posible un recorte en las tasas de interés del BCE o futuras ofertas de liquidez a largo plazo, aunque podría esperar el resultado de la elección del 17 de junio en Grecia y la próxima cumbre de líderes de la Unión Europea.
El BCE argumenta que su iniciativa de liquidez hasta ahora ha evitado posibles desastres en el sistema financiero de la eurozona. Pero España vio una caída de casi 32.000 millones de euros en depósitos en abril, una de las caídas mensuales más grandes desde el comienzo del euro. Los analistas, atentos a señales de fondos que estén siendo retirados de la eurozona, fueron sorprendidos por una caída de 57.000 millones en los depósitos interbancarios en abril, revelados ayer, la mayor caída mensual desde que apareció el euro en 1999.
La razón de la caída no quedó clara y podría haber reflejado factores técnicos. La economista de Morgan Stanley, Elga Bartsch, dijo que la caída se debió a intermediarios financieros en vez de hogares o empresas no financieras. Aunque el movimiento “justifica un monitoreo de cerca”, no fue el resultado del “ciudadano promedio sacando dinero del banco”, agregó.
El BCE también se decepcionó del crecimiento más lento en el M3, la medida amplia de oferta de dinero.