Los abogados que representan a la Argentina ante la Justicia de Nueva York le presentaron hoy al juez Thomas Griesa un escrito en el que le pidieron que reponga el "stay" (la medida que suspende la ejecución de los fallos a favor de los holdouts) y le dé así un "paraguas legal" al país para que pueda negociar con los fondos buitre cómo pagarles lo que reclaman por los bonos en default.
La presentación de la carta fue anunciada por el ministro de Economía, Axel Kicillof, en una presentaciòn de apenas 10 minutos que coincidió con el entretiempo de los partidos que se jugaron este mediodía por el Mundial de Brasil. Según informó el Ministerio poco más tarde, la carta fue presentada poco después (a las 14:40 hora argentina) al juez neoyorquino.
La carta arranca resaltando que "la República Argentina tiene voluntad de pagar de buena fe" y por eso "respetuosamente solicita una medida suspensiva ("stay") de los Amendment Injuctions (medidas cautelares) que le permita establecer conversaciones con los demandantes en un plazo de tiempo razonable para este tipo de negociaciones".
La preocupación más urgente del Gobierno es poder pagar el 30 de junio a los tenedores de bonos reestructurados sin que ese dinero sea embargado por los fallos de la Justicia norteamericana. Si el 30 de junio la Argentina no paga esos venciemientos, todavía tiene un mes de plazo hasta entrar efectivamente en default gracias a los "Credit Default Swaps" o seguros contra default.
Ese es el plazo que necesita la Argentina para encarrilar las negociaciones: de ahí el pedido del "stay". Una medida similar le evitaba al país pagar los u$s 1.330 millones a acreedores de deuda incumplida había regido desde 2012 hasta después de que la Corte Suprema de Estados Unidos decidiera no tomar los reclamos argentinos contra los fallos de Griesa y de la Corte de Apelaciones del Segundo Distrito de Nueva York a favor de los fondos buitre.
"La Argentina quiere realizar los pagos en tiempo y forma, y que quiere pagar al 100% de los bonistas en forma equitativa y legal", insistió Kicillof este mediodía. "Queremos esta medida para que la Argentina pueda continuar pagando normalmente a los bonistas de la reestructuración y en paralelo que podamos llevar un diálogo en condiciones equitativas, justas y legales", agregó el ministro.
"Además hay condiciones que señalan que no se le puede pagar a otros acreedores más que lo que se les paga a los que entrar al canje", dijo el funcionario en referencia a la denominada cláusula RUFO, que vence en diciembre de este año.
La carta presentada a Griesa pide en tres oportunidades el stay y también pone énfasis en la cláusula RUFO y en su cercano vencimiento, además de enmarcar las eventuales negociaciones con los holdouts en la senda de otras medidas de normalización del frente externo, como los acuerdos con Repsol y el Club de París y de apuntar que "la República no está en condiciones de pagar a los demandantes en su totalidad" porque debería usar "la mitad las reservas" del Banco Central.