La agenda bilateral con México es la “más rica, más compleja y más diversa que tiene Estados Unidos con cualquier país del mundo”, afirma quien fuera embajador mexicano en la primera potencia mundial entre 2007 y 2013, Arturo Sarukhán.
A partir de esa experiencia, cuatro años con George W. Bush y otros cuatro con Barack Obama en el liderazgo estadounidense, el exdiplomático analiza las políticas desplegadas a nivel regional en las primeras semanas del segundo mandato de Donald Trump en Estados Unidos.
“Habrá mucho énfasis de Washington en las relaciones comerciales y potencialmente diplomáticas de muchos países en Sudamérica que tienen a China como su primer socio comercial”.
- ¿Qué podemos deducir de la agenda regional de Gobierno de Trump a partir de lo visto estas semanas?
- Estamos viendo una especie de agenda recargada, porque muchos de los temas siguen siendo los mismos. Recordemos que en 2016 ganó, precisamente, con una agenda que apuntaba a la migración como una amenaza a la seguridad y al perfil racial de EEUU. También estuvo presente el tema de la política comercial y su obsesión por renegociar el acuerdo de libre comercio entre Canadá, México y EEUU. En esta ocasión esos dos temas volvieron a ser centrales en su campaña, junto con el combate al crimen organizado y sobre todo el tráfico de fentanilo.
- ¿Qué opina del uso de amenazas arancelarias para movilizar esas prioridades?
- Debiera preocupar a todos los países latinoamericanos el bullying diplomático de Trump. Hay un despliegue diplomático que nos regresa no solo a la ley de la jungla, del más poderoso, sino que también hace eco de una época que el continente había superado, con una resurrección –de alguna manera- de la Doctrina Monroe.
La vinculación de fentanilo a migración es parte de esa agenda que lo llevó a la presidencia. Es una lectura terriblemente peligrosa, respecto a que los migrantes -sobre todo de otro color de piel- están envenenando la sangre del país y son causantes de crímenes y de inseguridad pública en EEUU.
Pero detrás de la locura hay método. Me refiero a la renegociación del Tratado entre México, EEUU y Canadá (T-MEC). Hay una cláusula novedosa que obliga a los países a efectuar una revisión del acuerdo a los seis años de su entrada en vigor. Ese plazo llega en julio de 2026. Lo que se está queriendo hacer con la amenaza de aranceles es forzar una eventual renegociación temprana.
- ¿Con qué intención?
-Me parece que quiere reescribir el capítulo de exportaciones de autopartes y de automóviles, que es una de las columnas vertebrales de la manufactura norteamericana. Lo que Trump quiere hacer, evidentemente, es forzar a las compañías de autos a traer toda su producción a territorio estadounidense.
- Trump suspendió los aranceles comprometiendo a Canadá y México a reforzar la seguridad de sus fronteras. ¿Hay un plan de detrás de eso o es solo un guiño a su electorado?
- Sin duda tiene un gran componente interno, es decir, es populismo y demagogia. Lo cierto es que México ya ha estado trabajando con EEUU para minimizar los flujos migratorios indocumentados. Estamos con los números más bajos de cruces indocumentados desde la frontera mexicana hacia EEUU, incluso desde la época en la cual Trump estuvo en la presidencia por primera vez.
Además, el despliegue de tropas a la frontera como una medida de control migratorio, en realidad, impacta poco, pues la mayoría de los migrantes se estaban entregando a las autoridades fronterizas estadounidenses, dado que estaban solicitando asilo.
Asimismo, el despliegue de tropas a la frontera en materia de prevenir el tráfico de drogas ilícitas también es un poco irrelevante, porque la gran mayoría de las drogas ilícitas que cruzan hacia EEUU lo hacen a través de los puntos de cruce fronterizo, debido a que se disfrazan entre el enorme volumen comercial que día a día pasa la frontera, equivalente a US$ 1.500 millones diarios. Buena parte de las drogas ilícitas cruzan disfrazadas, ocultas en contenedores, vehículos y con personas.
- ¿Cómo evalúa la posición negociadora de México y el manejo de su Presidenta, Claudia Sheinbaum?
- Ciertamente, Sheinbaum se manejó con mucha más sutileza y habilidad que Gustavo Petro (Presidente de Colombia).
Una de las cosas que los líderes deben entender es que no tiene ningún sentido subirse a la palestra pública a los dimes y diretes a través de redes sociales o a través de declaraciones con Trump.
Líderes en el mundo están viendo y comparando lo que hizo Petro y lo que hizo Sheinbaum. El manual colombiano no es el adecuado y el mexicano, si bien tiene una serie de deficiencias, ha probado ser mucho más eficaz.
Atención a los socios de China
- ¿Chile debiera prepararse para una negociación, considerando que Trump ha advertido que podría gravar con aranceles el cobre?
- Afortunadamente, Chile no parece estar demasiado en el radar de Trump y eso le da al Gobierno chileno,cierto margen de maniobra.
Pero sin duda puede haber un potencial riesgo. En las primeras órdenes ejecutivas firmadas por Trump, hay un decreto que ordena revisar la política comercial y el funcionamiento de los tratados de libre comercio con el mundo. Dado que Chile tiene un TLC con EEUU, sí tiene que estar preparado para ese proceso.
- ¿Qué el primer socio comercial de Chile sea China es un factor relevante?
- En estos EEUU brutalmente polarizados y divididos hay muy pocos temas que concitan el acuerdo bipartidista; China es uno de ellos, por lo tanto, sí hay que esperar que habrá mucho énfasis de Washington en las relaciones comerciales y potencialmente diplomáticas de muchos países en Sudamérica que tienen a China como su primer socio comercial.
- Trump insiste en comprar Groenlandia, en que EEUU controle la Franza de Gaza...Dada esa retórica, ¿ve riesgos de que avance a un intento de control del Canal de Panamá?
- Todo el mundo, invariablemente, cometió -en 2016 y ahora de nuevo en el 2024- el error de pensar que perro que ladra no muerde y que al final del día todo esto son bravatas e histrionismos del hombre que hoy ocupa la Oficina Oval. Yo creo que hay que tomarlo en serio.
No, no estoy diciendo que se avecina una invasión estadounidense a Panamá, ni un intento por ocupar el Canal, pero –ciertamente- todo es posible con este hombre.