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Sostenibilidad en el centro del negocio

Por Alejandra Loyola, socia de TheHouse Advisory

Por: Alejandra Loyola, socia de TheHouse Advisory | Publicado: Viernes 13 de octubre de 2023 a las 10:00 hrs.
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Alejandra Loyola, socia de TheHouse Advisory

La estrategia de sostenibilidad de las empresas ha evolucionado. Hace algunos años veíamos acciones acotadas de responsabilidad social empresarial que apuntaban a la reputación de la compañía, hoy vemos que la sostenibilidad está en el centro del negocio. Esto no se debe solo a la evolución de la regulación o a las exigencias de las comunidades, los clientes o los inversionistas. Internacional y localmente vemos cómo las empresas están analizando su cadena de valor completa y su cartera de inversiones, identificando de manera temprana los impactos que reciben y generan en el entorno y en sus  stakeholders involucrados.

Si vemos de esta forma la sostenibilidad, el cumplimiento de parámetros de respeto al medioambiente, impacto social y estándares de gobierno corporativo (ESG), tendrán sentido en el sustento que dan en el largo plazo a la compañía.

Al respecto, el IBM Institute for Business Value indica que el 58% de los ejecutivos chilenos piensa que los criterios ESG constituyen parte central en su estrategia de negocios. Por otra parte, el Tercer Pulso de Sostenibilidad 2023, presentado por Acción Empresas, muestra que un 56% de las compañías consultadas posee una política de sostenibilidad que orienta sus acciones. Un 43% realiza cambios como parte de un proceso de revisión constante y un 11% para incorporar elementos de sostenibilidad en la estructura de la organización. Esto podría indicar una mayor profesionalización de la gestión de la sostenibilidad y una incorporación a las decisiones del negocio.

Pero, ¿qué políticas de sostenibilidad debe implementar cada empresa? o ¿por dónde partir, para que ellas no sean vistas como un costo o como acciones asistencialistas, sino que aporten valor y perduren en el tiempo.?

Se debe partir por cumplir la normativa que es esencial para comenzar la ruta de la sostenibilidad, por ejemplo tener permisos, hacer declaraciones o estudios de impacto ambiental o consultas territoriales, entre otros.

Además, las acciones de sostenibilidad, al igual que la estrategia empresarial, deben explotar las ventajas competitivas, para obtener una posición de liderazgo y mejores resultados. En sostenibilidad se debe ver ¿en qué acciones podemos hacer un aporte desde lo que realmente sabemos hacer bien? Y es ahí donde cada empresa escoge su sello distintivo por el que será reconocida. De esta manera, la compañía invertirá menos recursos y generará más valor compartido, el cuál podrá mantener en el tiempo.

Por ejemplo, una empresa que cuenta con tecnología para el mejor uso del agua, puede aportar a la comunidad para potenciar la agricultura local, mejorar el abastecimiento de los territorios aledaños y apoyar en la reutilización del recurso para otros procesos productivos.

Considerando lo anterior, el equipo directivo y gerencial podrá definir proactivamente lo que le corresponde hacer y, lo realizado, será valorado por los colaboradores e inversionistas y le dará licencia social para operar. A su vez, se justificará la inversión, porque dará sustentabilidad al negocio en el largo plazo, extiende su vida útil y minimiza el riesgo de llegar a un límite en que una normativa o exigencias paralicen la operación o la misma naturaleza la destruya.

Si la empresa gestiona las variables de sostenibilidad como parte integral de su estrategia de negocio, podrá crecer y asegurar su rentabilidad en el tiempo. Ese es el desafío que tienen hoy los equipos ejecutivos y los directores de empresas.

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