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Opinión

Metamorfosis

Por: Equipo DF

Publicado: Viernes 31 de agosto de 2012 a las 05:00 hrs.

La biología incluye una serie de cambios en la vida de las especies, algunos más evidentes que otros, como el caso de las plantas, los animales y el ser humano. La metamorfosis es algo natural.



Así como sucede en los seres vivos, las organizaciones también sufren cambios y se reconfiguran con facilidad, sin significar esto, necesariamente, alteraciones en su esencia.

Desde hace años “Un Techo para mi País” se sumergió en un mar de cambios. Las transformaciones se iniciaron desde los más profundos paradigmas institucionales, generándose así un replanteamiento en la forma de hacer y pensar nuestro trabajo.

¿Pretende el Techo dejar de ser Techo? No. Simplemente nuevos enfoques se abren en busca de fortalecer con paso firme y certero lo que más sabemos hacer: crear espacios efectivos de trabajo entre voluntarios y familias que viven en los campamentos del continente.

En el horizonte institucional se proyecta una nueva visión, coherente con la aguda mirada de cada miembro de nuestro equipo. Trabajamos por un objetivo poderoso, “una sociedad justa y sin pobreza, donde todas las personas tengan las oportunidades para desarrollar sus capacidades y puedan ejercer y gozar plenamente sus derechos”.

Con semejante desafío, es necesario repasar la historia y recordar los aprendizajes, consejos y dolorosos golpes. Son todas esas enseñanzas las que hoy marcan el camino y condicen en que para superar la pobreza requerimos la guía de sus pobladores, teniendo siempre como eje central la promoción del desarrollo comunitario. Es también evidente que el fortalecimiento de una denuncia propositiva, la incidencia en políticas que afectan a las familias de los campamentos y el trabajo con otras organizaciones serán necesarios si pretendemos tener participación activa en la sociedad.

Cual persona o animal, Techo ha vivido su período de metamorfosis; pasó de una época de crecimiento explosivo a un momento de maduración y reflexión profunda en el continente. Ante esta ola de transformaciones hoy Un Techo para mi País se presenta con una imagen renovada y unificada, en una sola voz continental: Techo
Desde ahora Techo se verá distinto, con una nueva cara, pero con el mismo espíritu y fuerzas redobladas para demostrar que ante la pobreza no hay fuerza más grande que la voluntad de toda la sociedad.

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