La desocupación en la Región del Biobío sigue siendo la más alta del país, con una tasa de 9,6% en el trimestre móvil diciembre-febrero. Pese a ello, uno de los indicadores más complejos es el que muestra que el mercado laboral regional enfrenta un alza sostenida en precarización. Según la última Encuesta Nacional de Empleo del INE, la tasa de ocupación informal alcanzó 26,6%.
Desde el Observatorio Laboral del Biobío, su director, Luis Méndez, explicó que "Despúes de super el 10% a mediados de 2025, la desocupación ha venido disminuyendo, la participación laboral viene creciendo, lo que significa una mayor cantidad de personas dispuestas a buscar trabajo y ser parte del mercado y a su vez la ocupación experimentó un alza de 1,1%".
No obstante a esa realidad, el empleo local fue liderado por los trabajadores por cuenta propia, que experimentaron un alza de 7,2%, evidenciando cómo quienes buscan empleo han debido generar sus propios ingresos, ante un escenario económico que no ha logrado crear plazas de trabajo que absorban los niveles de desocupación.
Para Álvaro Ananías, presidente de CPC Biobío, "la gravedad de la situación no se queda óolo en quienes no tienen trabajo, sino en la fuerte precarización de quienes sí lo tienen. Hoy la tasa de ocupación informal llega al 26,6% en el Biobío. Las cifras nos demuestran de forma clara que el escaso empleo que se está generando está impulsado por el trabajo por cuenta propia".
A juicio del líder gremial, esto se traduce en que las personas están saliendo a generar ingresos en condiciones que son precarias, sin contratos y sin seguridad social. "No podemos hablar de una recuperación del mercado laboral si lo que hacemos es reemplazar empleos de calidad por trabajos inestables".
Los datos INE muestran además que, tal como el trimestre previo, hubo un aumento en el porcentaje de mujeres ocupadas (3,8%); sin embargo, este dato también está construido por el empleo de cuenta propia (8,4%) y asalariadas informales (12,8%).
Segun plantea Méndez, la necesidad de generar mayores cambios en el mercado laboral demandarán ajustes estructurales "como la Ley de Sala Cuna Universal, que permitiría una mayor participación laboral de las mujeres y apoyo a las pymes para incrementar su demanda productiva".
Sectores económicos
A nivel de sectores económicos, la informalidad vio un avance de 18,9% en la industria manufacturera, mientras que en el sector salud el incremento fue de 66%.
En el panorama macro, la tasa de desempleo regional (9,6%) anotó un incremento de 0,6 puntos porcentuales frente a igual trimestre del año anterior. Este avance interanual se explica porque la fuerza de trabajo creció un 1,7%, un ritmo superior a la creación de empleos, lo que derivó en un aumento de 8,5% en la cantidad de personas desocupadas que buscan trabajo en la región.