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Educarnos... o estancarnos

Carolina Busco Académica de la Facultad de Ingeniería y Ciencias UDP

Por: Carolina Busco | Publicado: Viernes 31 de julio de 2020 a las 04:00 hrs.
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Carolina Busco

La pandemia evidenció que ya no es posible sostener nuestro modelo educativo. Llevamos décadas enfrascados en discusiones ideológicas infructuosas ancladas en el escenario de la Guerra Fría, sin ser capaces de resolver el problema. Pero hoy el desafío es incluso mayor.

Algunas de las consecuencias previstas de la 4ª Revolución Industrial es una reestructuración de las clases sociales, donde la elite asalariada la constituye los trabajadores del conocimiento. Es un grupo que trabaja con símbolos digitalizados, por lo que sus oficinas son cualquier lugar con acceso a sus herramientas tecnológicas. Pueden ser independientes o parte de una organización, pero perciben siempre un sueldo alto. Tienen estudios en universidades prestigiosas, siendo relevantes los grados de master y doctor porque permiten innovar a partir del conocimiento. Dependiendo del sistema educacional de cada país, una proporción mayor o menor de sus ciudadanos serán parte de este grupo.

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En el extremo desaventajado se encuentran los trabajadores pobres, a cargo de actividades de baja especialización y que no requieren el uso de tecnología. Jardinería, limpieza, comida rápida, son todas actividades que demandan esfuerzo físico, pero cuyo valor tenderá a ser tan bajo que las personas requerirán trabajar más de 10 horas al día solo para llegar a fin de mes. Al ser trabajo part-time, no tendrán acceso a seguridad y salud ocupacional, ni al orgullo o identidad proveniente de pertenecer a una organización. Dependerán por lo tanto de la calidad de los servicios y políticas públicas de cada país.

Los países nórdicos, ejemplo de desarrollo y bienestar, fueron hace muy poco países pobres. Destruidos tras la Segunda Guerra Mundial, personas que hoy tienen 80 años pasaron hambre y frío en su niñez. Pero ofreciendo educación pública, gratuita y de calidad (palabras tan manoseadas que hemos olvidado su alcance) han sido capaces de rescatar todo el talento humano entre sus ciudadano, generando así tecnología e innovación. Desarrollo económico basada en el conocimiento es lo único que permitirá a los países competir en este nuevo modelo productivo, pero para ello necesitamos formar individuos digitales y una fuerza de trabajo de alta calidad, lo que parte en la enseñanza pre básica.

Desde hace años existen sistemas de enseñanza que no estandarizan a los niños, softwares que miden el aprendizaje, permiten el estudio a distancia y transforman el conocimiento en una experiencia activa. Universidades que utilizan Big Data para mejorar los sistemas de evaluación y aprendizaje, reduciendo además el tiempo que profesores destinan a corregir.

La dificultad que colegios chilenos públicos y privados mostraron para adaptarse a la pandemia es un ejemplo de lo lejos que estamos de digitalizar la educación e incorporar estos avances. Sin una estrategia de desarrollo basada en una educación 4.0, nuestra población contará con una enorme proporción de trabajadores pobres y el valor productivo del conocimiento estará en una elite incluso más reducida que la que tiene Chile hoy.

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