Tras casi cuatro décadas en el directorio de Bicecorp -matriz de Banco BICE-, Bernardo Matte Larraín anunció su salida de la mesa, marcando el cierre de un ciclo. Sin embargo, el empresario fue enfático en descartar un retiro de la actividad empresarial: “No me estoy jubilando”.
Tras la junta de accionistas celebrada este miércoles, Matte Larraín abordó el tema en una conferencia de prensa: “De acuerdo a la ley, se requería la entrada de un director independiente y decidí darle el cupo. No hay otra explicación más que esa, pero no me estoy jubilando”, recalcó.
Con ello, aseguró que continuará vinculado a la entidad, manteniendo su rol como director en Banco BICE.
Visión de la industria
En la instancia, el empresario también se refirió al escenario económico y político actual. Consultado sobre su nivel de optimismo respecto del gobierno y la posibilidad que tiene de destrabar la inversión, señaló: “Hoy es una pregunta difícil, porque el mundo está muy revuelto y mientras no se aclare el panorama es difícil saber lo que va pasando (...) siempre hay que ser optimista, creo que nuestra labor como empresarios es ser optimistas y echarle para adelante”.
En esa línea, respaldó la rebaja del impuesto corporativo impulsada por el Ejecutivo, sostuvo que "es el Parlamento el que tiene que legislar, no somos los empresarios los que vamos a legislar (...) es de esperar que salga bien y rápido, porque esa fue la promesa que hizo el presidente y eso fue para lo que los chilenos le dieron la mayoría”, sostuvo.
Respecto de las medidas que impulsa el gobierno y que el Presidente Kast se aprestaba para anunciar en la noche del miércoles, el empresario enmarcó la discusión en los compromisos asumidos durante la campaña, enfatizando que la reactivación económica y la seguridad fueron ejes centrales.
En ese contexto, señaló que “todos los chilenos tenemos muy claro que el Presidente Kast fue electo, votado por todos los chilenos, con una amplia mayoría, en base a dos promesas: el tema seguridad y una reactivación de la economía”.
Agregó que “por lo tanto, creo que el Presidente Kast está en la obligación de proponer a los chilenos cómo lo va a hacer, y entiendo que en eso está".
Consultado por la agenda de desarrollo de mercado y prudencial que impulsa y que ya comienza a darle forma la nueva presidenta de la Comisión para el Mercado Financiero, Catherine Tornel, particularmente sobre el anuncio de modelos internos, el empresario se mostró optimista: “Nos ponemos al día con Basilea, en el mundo se le da a los bancos en general ocupan esta fórmula. Así que yo creo que es una buena medida, que va a requerir bastante tiempo”.
Estrategia del banco
Tras la junta, el gerente general de Bicecorp, Juan Eduardo Correa, también abordó los anuncios regulatorios, y afirmó que "hay que evaluar lo que va a dictar la CMF y en base a eso por supuesto que trabajaremos en preparar esos modelos”, señaló.
Consultado sobre el nivel de capital exigido por la regulación chilena, afirmó que “nosotros estamos tranquilos con el capital que nos exige y por lo tanto, no hay una preocupación al respecto. Pero siempre una mayor eficiencia en el uso del capital redunda en mejores condiciones para los clientes”.
De cara a 2026, Correa indicó que la principal prioridad estratégica del banco sigue siendo avanzar en su proceso de integración. “Estamos trabajando todavía la fusión operacional de nuestros sistemas de backoffice y de los sistemas de plataformas de atención al cliente. Ese es nuestro foco estratégico para este año”, explicó.
Asimismo, adelantó que durante el próximo año se abordará la integración de las corredoras de bolsa, las administradoras generales de fondos (AGF) y las corredoras de seguros.
Un año exigente
Durante la junta de accionistas, el presidente de Bicecorp, Luis Felipe Gazitúa, destacó que 2025 fue un año exigente para la compañía. No obstante, subrayó que la firma alcanzó utilidades por $ 204 mil millones y una rentabilidad sobre patrimonio de 10,8%.
En la instancia también se concretó la renovación del directorio para el período 2026–2029, con la incorporación de Bonifacio Bilbao y Catalina Mertz, esta última en calidad de directora independiente, y utilizando el cupo de Bernardo Matte Larraín.