En una nueva sesión ante la Cámara de Diputados, el ministro de Obras Públicas, Martín Arrau, abordó una serie de materias frente a los parlamentarios, detallando sus prioridades, desafíos y el estado de proyectos emblemáticos de la cartera.
Uno de los puntos en los que se detuvo fue el sistema de autopistas urbanas, donde fue enfático al señalar que “hay mucho que mejorar”. Sostuvo que es necesario fortalecer la sostenibilidad del modelo, considerando problemas crecientes de seguridad, incobrabilidad y evasión, que -advirtió- afectan directamente su funcionamiento.
“Estas son obras de inversión gigantescas, pero se basan en que el usuario pague la tarifa”, subrayó.
En ese contexto, el ministro reveló cifras que evidencian el deterioro del sistema. Según explicó, cuando se implementaron las autopistas urbanas se estimaba que la evasión bordearía entre el 2% y 3%, pero actualmente en algunos casos alcanza entre el 18% y 19%.
Para enfrentar este fenómeno, Arrau planteó que existen medidas que pueden reforzarse, como impedir la renovación del permiso de circulación a quienes mantengan deudas impagas. Asimismo, indicó que se están evaluando alternativas para aliviar la carga sobre los usuarios; recalcando que "esto es de muy largo plazo, con múltiples contratos y muy sofisticados”.
En esa línea, agregó que el Ministerio ha sostenido conversaciones tomando como referencia mecanismos aplicados durante el segundo gobierno de Sebastián Piñera, cuando se congelaron ciertos ajustes automáticos mediante cuentas de compensación.
“Siguiendo ese mecanismo, estamos explorando las posibilidades, en aquellos contratos que lo permitan, de generar algún espacio para aliviar la carga”, puntualizó.
Proyectos en tensión
Durante su exposición, el ministro también abordó el estado de diversas obras de infraestructura que enfrentan dificultades y uno de los casos es el Puente Chacao. Al respecto, señaló que, según lo informado por su antecesora, Jessica López, la obra mantiene como horizonte de término fines de 2028, con avances que se estarían cumpliendo conforme a lo previsto.
No obstante, advirtió una debilidad en la planificación: aún no están resueltos los contratos asociados a los accesos, la mantención ni el sistema de operación del puente.
“Ahí está la Dirección General de Obras Públicas viendo cómo resolverlo en un plazo acotado. Estamos corriendo para que estas cosas cuadren. El Estado tiene un problema de planificación, y esto es muy importante”, afirmó.
Otro foco de preocupación es el tramo Talca-Chillán de la Ruta 5, cuya concesión enfrenta cuestionamientos luego de que la empresa a cargo, la china CRCC, planteara la inviabilidad del contrato ante el Panel Técnico de Concesiones.
Sobre este punto, Arrau reconoció deficiencias en la mantención de la vía y calificó la situación como compleja.
“Es un tema que nos quita el sueño (...) nos tiene preocupados y ocupados”, señaló.
Finalmente, el secretario de Estado se refirió a la Red Biobío -que considera los hospitales de Santa Bárbara, Nacimiento, Coronel y Lota-, proyecto a cargo de la española OHLA y que ha enfrentado diversas dificultades durante su ejecución.
El ministro indicó que se han sostenido reuniones con ejecutivos de la compañía para destrabar acuerdos que permitan reimpulsar las obras; recalcando que esperan "retomar un ritmo real de construcción. Hoy se están haciendo algunas cosas, pero no al nivel que debería. Es un contrato que hay que sacar adelante”.