Como todos los lunes a la hora de almuerzo se reunieron los socios de Morales & Besa. La mayoría convencida de que se trataría de una junta más de coordinación, sin embargo, dos de sus fundadores, Guillermo Morales y Eugenio Besa, darían una noticia trascendental; poniendo sobre la mesa su renuncia inmediata e indeclinable y acto seguido anunciando su decisión de continuar ejerciendo la profesión de manera independiente.
Un hecho que tomó a la directiva por sorpresa, sin dar espacio a negociar alguna fórmula intermedia o de transición. Ello, pese a que, según cercanos, existía en el resto de los socios la voluntad de conversar alternativas para que se quedaran en la firma, una vez que se cumpliera el plazo para su retiro a los 70 años –que correspondía al período 2026-2027. Sin embargo, ello no ocurrió.
Y es que la gestación de esta idea venía de hace algún tiempo, cuando los dos socios habrían manifestado su intención de seguir ejerciendo la carrera más allá del plazo estipulado en la cláusula de retiro, pero sin mayor eco. A estas alturas ya el ambiente se percibía algo tenso y el abrupto anuncio solo vino a confirmar el quiebre definitivo.
El martes fue comunicado internamente y ya este jueves la noticia se propagó tras una publicación en El Mostrador que daba cuenta de la dimisión de ambos abogados, luego de una historia de 34 años en el estudio. De ahí en más una vorágine de reuniones, llamados, mensajes y una que otra especulación se apoderó de la escena legal, mientras en el estudio se producían nuevos movimientos.
La oficina emitió una declaración confirmando las renuncias y agradeciendo a sus fundadores, deseándole “el mayor de los éxitos en su nueva etapa profesional”.
Según pudo confirmar Diario Financiero, han renunciado varios abogados del grupo de práctica que encabezaban Guillermo Morales y Eugenio Besa y también se ha conocido la decisión de algunos clientes de acompañarlos en su nuevo emprendimiento. Es precisamente esta fuga la que hoy ocupa a los líderes de la firma, que están desplegándose para contener y “dar tranquilidad” primero a sus equipos y también a los clientes, aunque saben que hay una parte que no podrán retener, pero que aseguran esta será de menor escala y no alcanzará una decena de personas.
Oficialmente, el estudio emitió una declaración confirmando las renuncias y agradeciendo a sus fundadores, deseándole “el mayor de los éxitos en su nueva etapa profesional como abogados independientes”.
Gobernanza
En tanto, al interior de Morales & Besa, particularmente entre sus socios, existe el convencimiento de que la institucionalidad se va a imponer en este episodio, que por ahora dicen estar enfrentando con gran cohesión. “Acá lo que vemos es que se adelanta, tal vez de forma abrupta, una salida que iba a pasar unos meses después y para lo cual ya estaban preparados con protocolos, nuevos roles de gestión y el pleno funcionamiento del comité ejecutivo”, señalan cercanos.
De hecho, aseguran, a la fecha ninguno de los dos socios salientes cumplía un rol en la administración, ni en la gestión estratégica. Cabe indicar que este comité ejecutivo se renovó en noviembre de 2025, fecha a partir de la cual todos los líderes del estudio designaron a Carlos Silva como su presidente y eligieron como integrantes a José Miguel Carvajal y Macarena Laso, socios de la oficina legal desde hace más de 10 años.
Y aunque en el mercado sí se habla del golpe que significará la salida de los fundadores que le dieron el nombre a la firma, en Morales & Besa tienen otra visión, existe el convencimiento de que será una oportunidad para un mayor protagonismo de abogados talentosos y consolidados en materia financiera y en mercado de capitales como Myriam Barahona, José Miguel Carvajal y Andrea Díaz.
Otro tema es justamente qué va a suceder con la marca, que aunque pertenece al estudio podría estar sujeta a evaluación una vez que decante la efervescencia, comentan entendidos.
