El dólar partió bastante más arriba la semana dieciochera, con inversionistas atentos a las últimas disrupciones en Medio Oriente, mientras la región sigue estancada diplomáticamente, y también convencidos de que la Reserva Federal (Fed) no tendría más remedio que endurecer las condiciones de deuda este miércoles.
La divisa subió $ 14,7 a $ 957,8 al cierre este lunes. Fue su mayor alza en tres meses, una cuarta consecutiva y que lo deja en máximos desde el 17 de octubre de 2025. Incluso llegó a tocar los $ 965 durante la mañana, según los datos de Bloomberg.
El peso chileno fue la divisa emergente más debilitada del día, seguido con distancia por el peso mexicano y el real brasileño. Así arrancó lo que será una semana corta, por el feriado nacional del viernes 18 de septiembre.
Ajuste monetario
"Hemos visto que esto es una reacción al riesgo por el conflicto en Medio Oriente, y además tenemos la expectativa de que la Fed podría subir la tasa este miércoles. Entonces, hay toda una mezcla entre una posible extensión del conflicto, junto con una Fed que sería más restrictiva", dijo a DF la economista de BICE Inversiones, Marcela Calisto.
"Técnicamente, mientras el tipo de cambio se mantenga entre $ 950 y $ 955, el sesgo de corto plazo continúa siendo alcista, con $ 967 como próxima resistencia relevante. Las perspectivas oficiales de crecimiento marginalmente positivas para 2026 son un fundamento suficiente para presiones de depreciación latente para el resto del año", evaluó el director de Riesgo Financiero de PwC Chile, Patricio Jaramillo.
El comportamiento del peso fluctuó en línea con los mercados globales, donde el dollar index crecía 0,3% hasta los 99,4 puntos y el cobre transado en Londres retrocedió 1,5% a US$ 6,36 por libra. Las tasas largas de Estados Unidos aflojaron levemente, por compras luego de que el treasury a 10 años alcanzara la marca de 5% por primera vez desde 2023.
La decisión de la Fed sería un alza de 25 puntos base (pb) y su primer endurecimiento monetario en más de tres años, para combatir la mayor inflación causada por la guerra. Los operadores de futuros y swaps no sólo descuentan más de 90% de probabilidad de que esto ocurra, sino que también prevén un segundo aumento de 25 pb, para la reunión de diciembre.
El petróleo Brent se mantuvo al alza durante casi toda la operación, aunque a esta hora se estabilizaba en US$ 105 por barril. Las autoridades de varios países del golfo Pérsico tenían previsto reunirse con representantes iraníes este lunes en Omán, pero la cita fue postergada a petición de Arabia Saudita, según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán.
Reportes señalan que esto se debió, en parte, a la frustración de Riad por los ataques que han perpetrado en su territorio los hutíes de Yemen, un grupo militante aliado de Irán. Además, en la tarde del viernes el reino saudí sufrió un ataque proveniente de Irak que lo obligó a cerrar el oleoducto Este-Oeste, el que usaba como alternativa al estrecho de Ormuz.
Las noticias sobre la eventual reunión en Omán facilitaron el viernes una caída del crudo, que de todas formas registró un alza de 8,7% a nivel semanal, debido a que EEUU e Irán se encuentran enfrascados en una batalla naval por el control de Ormuz.
"Aunque no es un hecho que la Fed comience a subir las tasas esta semana, sería una gran sorpresa que las mantuviera sin cambios, tras sus recientes declaraciones, y podría socavar la credibilidad de su política", escribió el analista sénior de divisas de MUFG, Lee Hardman.
Esto último, por "crecientes preocupaciones sobre los riesgos de un repunte inflacionario, debido al aumento de los precios de la energía". El Brent cotiza un poco más de 50% sobre los niveles previos al conflicto, y "hay poco optimismo de que el suministro de energía desde Medio Oriente se normalice rápidamente", subrayó.