La desaceleración económica de Perú se siente cada vez más entre su población, según la encuesta Pulso Perú.
Así, un 62,3% de los entrevistados reconoce el enfriamiento, especialmente en el nivel socioeconómico A/B (67,8%). Además, un 48,3% opinó que esta ralentización responde a factores internos en el país.
Por niveles socioeconómicos, un 56,2% de los estratos más altos atribuye el enfriamiento a problemas en el frente local, mientras que en Lima y Callao este porcentaje alcanza el 55,8%.
En ese sentido, las esperanzas de que la economía de Perú esté mejor al finalizar el gobierno de Ollanta Humala son reducidas. El 55% afirmó tener poca esperanza en ello, mientras que un 16% dijo no tener ninguna esperanza.
En julio, la aprobación del ministro de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla, cayó de 25% a 19%. En los niveles A/B, el funcionario aún cuenta con un 32,2% de aceptación, mientras que su desaprobación alcanzó el 50,7%.
En tanto, a catorce días del mensaje a la Nación, a cargo del presidente Humala, los ciudadanos afirman que no tienen buenas sensaciones al respecto.
Según el sondeo Pulso Perú, 43% de los peruanos espera que el mensaje presidencial contenga malas noticias para el país, mientras 31% espera novedades positivas. Por otra parte, independientemente del contenido, un número reducido de los encuestados dijo estar realmente interesado en escuchar el mensaje. Solamente el 31% dijo que le interesa mucho, mientras un 67% señaló que le interesa poco o nada. El sector socioeconómico D es el menos interesado, con un 71,1%. A nivel regional, destaca la zona norte del país, con un 72,5% de pobladores con poco o ningún interés.
Asimismo, un 43,3% de compatriotas cree que en el mensaje presidencial no debe faltar el tema de la inseguridad. Esta mayoría se hace aún más evidente en los estratos socioeconómicos A-B y C.