Una delegación de alto nivel de Argentina volverá a reunirse el viernes con el “special master” Daniel Pollack, el mediador designado por el juez Thomas Griesa frente a los “fondos buitre” (fondos especulativos), informó el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich.
En el primer encuentro con Pollack, el lunes, el ministro de Economía, Axel Kicillof, insistió en la postura del Gobierno: que la sentencia a favor de los holdouts (los acreedores que no concurrieron a los canjes de 2005 y 2010) es de “imposible cumplimiento” tal como está y que el país necesita una suspensión de la sentencia para poder negociar.
Pese a la negativa argentina, el mediador mantuvo abiertas las negociaciones. “Las discusiones fueron sinceras, los problemas principales fueron identificados y la partes han indicado una intención de continuar con los encuentros”, resumió en un comunicado.
El Ministerio de Economía informó el lunes que el Gobierno insistió en explicar su “estrategia de desendeudamiento”, en que “parte de los bonos que se ejecutan (por el fallo de Griesa) han sido del megacanje”, en que “es imprescindible el otorgamiento de un stay que suspenda la ejecución de la sentencia” y en afirmar “de un modo enfático que Argentina cumple sus obligaciones”.
Kicillof reiteró que no planea encontrarse con los representantes de los holdouts cara a cara, pero podría haber encuentros informales e indirectos.
Mientras Kicillof visitaba a Pollack, el grupo inversor de Paul Singer, el principal en los fallos de Griesa, dijo que está dispuesto a darle al Gobierno el tiempo que necesita (hasta fin de año) y a aceptar parte del pago en bonos para sellar un acuerdo en la línea con el que se alcanzó con Respol y el Club de París. A cambio, pidió gestos concretos.
Por otra parte, se dieron los primeros pasos para que los tenedores de bonos defaulteados pero sin sentencias a favor en la Justicia norteamericana se agrupen para negociar por separado. El valor de esos bonos se duplicó desde que la Corte Suprema de EEUU dejó firmes los fallos a favor de los holdouts.
Impacto cambiario
En medio de la incertidumbre, el tipo de cambio informal retomó la senda alcista. El dólar blue comenzó la jornada a 12 pesos, pero por la tarde ya se vendía a $ 12,12. El dólar oficial amagó con subir a $ 8,15, pero volvió a quedarse en $ 8,14.