Mientras más cuesta arriba se ha vuelto para los gobiernos de turno generar acuerdos en el Congreso, más necesario pareciera ser para algunos expertos terminar con la fragmentación de partidos políticos que se ha instalado en el país. De ahí la expectación ante el avance que ha tenido la propuesta impulsada por la administración de Gabriel Boric que se encuentra en su última etapa.
Si bien la iniciativa modifica diversos cuerpos legales para promover la gobernabilidad, el Instituto Libertad se centró en las normas que elevan la vara para la constitución de este tipo de colectividades.
¿Cuáles son los ajustes que anticipan un nuevo escenario?
Una primera dimensión, expuso el estudio del centro ligado a Renovación Nacional, es el cambio al inciso 1° del artículo 6 de la Ley Orgánica Constitucional de los Partidos Políticos, el cual establece actualmente que “será necesario que se afilie al partido un número de ciudadanos con derecho a sufragio equivalente, a lo menos, al 0,25% del electorado que hubiere sufragado en la última elección de diputados”.
La nueva norma reemplaza el guarismo por 0,3%.
Una segunda innovación es que un partido político ya no podrá constituirse únicamente en tres regiones geográficamente contiguas. Este planteamiento modifica el inciso primero en su artículo 7, que actualmente permite cumplir el requisito de presencia territorial en ocho regiones del país o, alternativamente, en un mínimo de tres regiones contiguas, eliminando esta última posibilidad.
Un tercer aspecto que suma el proyecto a los requisitos ya existentes para acceder a los aportes del Estado es que los partidos políticos deberán “tener representación parlamentaria”.
“Esta reforma es importante para tener partidos políticos con presencia real y que sean representativos de las grandes tendencias por sobre los intereses de nicho”, asegura Lucas González, responsable del estudio.
¿Qué pasa con el partido del Presidente Kast?
De todas formas, las colectividades que ya están constituidas tendrán un plazo de 18 meses -desde la publicación de la ley- para reunir en cada región el 50% del nuevo mínimo.
Pero si todo comenzara el día uno de la nueva ley, el análisis de Libertad identificó que sólo cumplen con los requisitos el Frente Amplio (FA), con 55.942 militantes; el Partido Nacional Libertario (PNL), con 50.099; el Partido Socialista (PS), con 43.273; el Partido de la Gente (PDG), con 42.628; y, Renovación Nacional (RN), con 41.427.
Entre los restantes, explicó el estudio, las situaciones varían. Así el Partido Comunista (PC), debido a contar con 44.683 militantes, presenta el menor déficit, ya que sólo necesita otros 17 afiliados en la Región de Ñuble para completar la exigencia.
En el caso de la UDI, con 30.810 militantes, requiere de 491 militantes, de ese total, 218 en la Región de Valparaíso y 273 en la Región de La Araucanía.
El PPD, con 26.565, necesita otros 533 en cuatro regiones del país.
La Democracia Cristiana (DC), con 24.665 militantes, necesita de otros 2.839 inscritos en las regiones de Antofagasta, Metropolitana, O’Higgins y Maule, con la mayor brecha en la capital; el Partido Radical (PR) con 23.999, cuya continuidad depende también de un proceso ante el Tribunal Constitucional (TC), precisa de 3.644 en tres regiones, mientras que el Partido Republicano (P. Rep.) con 23.124 afiliados, necesita otros 2.329, en cinco regiones.
“Mejor respuesta a los problemas ciudadanos”
El informe puntualizó que los mayores déficits corresponden a la Federación Regionalista Verde Social (FRVS), con 14.824 militantes y una brecha de 9.292; Evolución Política (Evópoli), con 14.262 afiliados y 9.759 faltantes; y el Partido Liberal (PL) con 13.267 y cerca de 9.647 necesarios para alcanzar el porcentaje exigido.
El Partido Cristiano (Part. Crist.) tiene, por su parte, 5.602 afiliados y cumple el mínimo en las tres regiones donde está constituido, pero deberá extenderse a otras cinco, para lo cual también deberá acortar la brecha.
Desde el punto de vista del investigador a cargo del estudio, Lucas González, la reforma que está pronta a llegar al final de su tramitación -en poco más de un año- “busca garantizar que los partidos políticos tengan presencia nacional y capacidad de movilización real, por sobre cumplir con requisitos laxos o, como se hace hasta el día de hoy, constituyéndose en tres regiones contiguas”.
A partir de esta mirada, advirtió que, por lo dicho con anterioridad, esta normativa “amenaza especialmente a tiendas con menor presencia territorial o que, a no ser por la decisión del Tricel, ya hubieran sido disueltas”, aludiendo a la FRVS y Evópoli.
Según González, la discusión sobre el sistema político parece poco atractiva, pero enfatizó que “esta reforma es importante para tener partidos políticos con presencia real y que sean representativos de las grandes tendencias por sobre los intereses de nicho. Y hace hincapié en uno de los objetivos más relevantes que persigue la reforma de Boric y es que “un sistema con menos partidos puede facilitar la gobernabilidad, los acuerdos y una mejor respuesta a los problemas ciudadanos”.