El Banco Central nuevamente mantuvo este martes la Tasa de Política Monetaria (TPM) en su nivel actual de 4,5%, en medio de una incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente, conjugado con presiones inflacionarias y una economía local que se ha desacelerado.
El Consejo adoptó la decisión por unanimidad en la víspera de la presentación de su Informe de Política Monetaria (IPoM) de septiembre y consolidando el octavo mes en que no realiza cambios al tipo rector.
“El escenario macroeconómico sigue sujeto a un grado de incertidumbre mayor que el habitual. Por un lado, siguen presentes los riesgos asociados al conflicto en Medio Oriente, que incluso se han intensificado en lo más reciente. Por otro, si bien se anticipa que la economía local retomará impulso hacia 2027, no puede descartarse que su debilidad actual sea más persistente que lo previsto”, dijeron los consejeros.
Hacia adelante, el Consejo estimó que será necesaria la constante evaluación de escenarios alternativos en que la respuesta de la economía mundial y local pueda configurar trayectorias de la inflación distintas de las esperadas y requiera cambios en la política monetaria.
De esta manera, insistió con que se evaluará ‘reunión a reunión’ en función del desarrollo de los acontecimientos y reafirmó “que tomará las decisiones necesarias para cumplir con su objetivo de que la inflación proyectada se ubique en 3% en un horizonte de dos años”.
En su análisis, los consejeros destacaron que la economía chilena mantuvo “un bajo desempeño” en el segundo trimestre y comienzos del tercero, ubicándose por debajo de lo previsto en el IPoM de junio.
Esto, explicaron, ha estado acompañado por una desaceleración de la demanda interna, en medio del deterioro de algunos de sus determinantes, a lo que sumó el impacto de las adversas condiciones climáticas en julio.

“De todos modos, las perspectivas para la inversión continúan siendo favorables, coherente con la información de los catastros, el precio del cobre y el impulso que otorgaría la Ley de Reconstrucción a partir de 2027, lo que fortalecería la actividad”, señalaron.
En el frente laboral, destacaron la reciente destrucción de empleos y un alza de la tasa de desempleo.
Efecto combustibles
Para la inflación, destacaron el último dato del Índice de Precios al Consumidor (IPC) que avanzó a 4,1% en agosto, pero que el indicador sin volátiles se ubicó en 3,3%, nivel similar al de meses anteriores.
“En gran parte, la inflación ha continuado determinada por el alza del valor de los combustibles, cuyo traspaso a otros precios ha seguido los patrones históricos”, explicaron,
Además, resaltaron que las expectativas a dos años plazo se ubican en 3%.
En el plano externo, por su parte, el Consejo señaló que el principal foco sigue siendo el conflicto entre Estados Unidos e Irán, subrayando que la nueva escalada de hostilidades ha acercado el precio del barril de petróleo a los US$ 100.
Nuevas proyecciones
Respecto de la decisión, el economista de Itaú, Ignacio Martínez, indicó que la mantención de la tasa “confirma nuestra visión de que la política monetaria ya se encuentra adecuadamente calibrada”.
Así, indicó que la postura del ente rector sigue siendo consistente con el proceso de convergencia de la inflación hacia la meta.
“Mientras las expectativas inflacionarias permanezcan ancladas en torno al 3% y el mercado laboral mantenga señales de debilidad, la mantención de la TPM en 4,5% parece apropiada. Además, las favorables perspectivas para la inversión sugieren que no se requieren cambios relevantes en el sesgo de política monetaria en el horizonte previsible”, señaló.
Coopeuch destacó del comunicado del Central la relevancia que han adquirido los escenarios de sensibilidad en la evaluación del Consejo. “El balance de riesgos reafirma la cautela que ha caracterizado las últimas reuniones del Consejo. Ello probablemente se refleje en un corredor de TPM más amplio que el de junio, aunque con una trayectoria central relativamente similar a la presentada en ese IPoM”, explicaron.
En tanto, Scotiabank prevé que el cuadro de crecimiento que se revelaría en el IPoM de hoy miércoles, mostraría “un ajuste a la baja significativo, probablemente el mayor desde la pandemia”.
También incorporaría un ajuste al alza en la proyección de inflación para diciembre, reconociendo principalmente un tipo de cambio marcadamente superior al de cierre del Informe de junio y mayores precios del petróleo, los que siguen en niveles elevados.