Las cifras laborales siguen mostrando un panorama crítico. Este martes, el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que la última edición de la Encuesta Nacional de Empleo correspondiente al trimestre marzo-mayo -la primera que refleja íntegramente el período desde el inicio del gobierno de José Antonio Kast- dio cuenta de un deterioro mayor a lo esperado del mercado laboral.
De acuerdo con la medición, la tasa de desocupación llegó a 9,4% durante el trimestre marzo-mayo, anotando un incremento de 0,5 puntos porcentuales (pp.) respecto del mismo período del año pasado. Con ello, el número de personas desocupadas alcanzó las 981.315, equivalente a 63.392 personas más que hace un año.
Analistas esperaban una tasa de desempleo de 9,2% para el trimestre móvil marzo-mayo, de acuerdo con el consenso de las estimaciones en la encuesta de Bloomberg.
Según explicó el organismo, el aumento respondió a que la fuerza de trabajo creció 1,3% en doce meses, por sobre el incremento de 0,8% registrado por las personas ocupadas. El subdirector técnico del INE, Leonardo González, precisó que se trata del tercer aumento consecutivo de la tasa de desocupación y advirtió que las personas que buscan trabajo por primera vez continúan ganando participación dentro del total de desempleados.
"Las personas que buscan trabajo por primera vez han ganado peso relativo en el incremento de los desocupados en los últimos trimestres móviles", sostuvo, agregando que este grupo ya acumula ocho trimestres consecutivos de crecimiento y nuevamente supera las 100 mil personas.
Las tasas de participación y ocupación se ubicaron en 62,4% y 56,5%, respectivamente. Mientras la primera aumentó levemente respecto de un año atrás, la segunda retrocedió 0,1 puntos porcentuales, reflejando que el crecimiento de la fuerza laboral continúa siendo superior al ritmo de generación de empleo.
Además, la tasa de desocupación femenina alcanzó 10,5%, mientras que la masculina llegó a 8,6%.
La informalidad
Uno de los aspectos que volvió a preocupar fue la composición del empleo.
El crecimiento anual de la ocupación, de apenas 0,8%, fue explicado exclusivamente por los trabajadores informales, que aumentaron 4,6%, equivalente a 112.661 personas más.
En contraste, el empleo formal volvió a disminuir. Los ocupados formales cayeron 0,6% en doce meses -42.502 personas menos-, completando su tercera caída interanual consecutiva, una señal de deterioro que se viene observando desde comienzos de año.
Así, la tasa de ocupación informal alcanzó 27%, aumentando un punto porcentual respecto del mismo trimestre de 2025. El fenómeno continuó concentrándose en los trabajadores dependientes, cuya tasa de informalidad subió hasta 16,5%, mientras entre los independientes descendió marginalmente.
De acuerdo al INE, el aumento de la informalidad volvió a ser más intenso entre las mujeres, cuyas ocupadas informales crecieron 5,7%, frente a un incremento de 3,7% en los hombres. Además, el INE destacó que el aumento de los ocupados informales fue impulsado principalmente por el comercio y la industria manufacturera.
El deterioro también quedó reflejado entre los asalariados privados. Mientras los trabajadores formales disminuyeron 1,6%, equivalente a más de 76 mil personas, los asalariados informales aumentaron 7,2% (62.586). Las mayores caídas del empleo formal se concentraron en comercio, agricultura y pesca, y actividades financieras y de seguros. Además, por tamaño de empresa, los mayores retrocesos se registraron en firmas de entre 11 y 49 trabajadores y entre 50 y 199 empleados.
Diferencias por regiones
El informe también mostró importantes brechas territoriales.
Las mayores tasas de desocupación se observaron en las regiones de Valparaíso y O'Higgins, ambas con 10,2%; seguidas por Ñuble, con 10,1%, y Maule, con 10%. En el otro extremo se ubicaron Aysén (4,1%), Magallanes (6,5%) y Los Lagos (7,1%).
En materia de informalidad, la Araucanía volvió a liderar el ranking nacional con una tasa de 37,4%, seguida por Ñuble (34,9%) y Los Ríos (34,3%). Las menores tasas correspondieron a Antofagasta (22,1%), Magallanes (22,3%) y la Región Metropolitana (23,4%). El INE informó además que la informalidad aumentó en once regiones del país y disminuyó en cuatro, siendo estadísticamente significativos los incrementos observados en Biobío y Antofagasta.