El presidente de la Asociación de Agricultores de Malleco, Sebastián Naveillán, confirmó que mantienen conversaciones con la Subsecretaría de Agricultura para agilizar la declaración de Emergencia Agrícola en La Araucanía, sumándose así a la urgencia planteada por el alcalde de Padre Las Casas, Mario González.
El dirigente gremial enfatizó que, si bien las autoridades están evaluando la medida, se requiere una acción inmediata del Estado para ir en rescate de los pequeños productores de la zona afectados por las inundaciones que ha dejado el paso del último sistema frontal.
Respecto a las gestiones con el Ministerio, Naveillán detalló que “efectivamente están evaluando” la situación y que "es sumamente urgente que se decrete (…) Tengo la certeza, o al menos confío y creo, que efectivamente puedan agilizar recursos con la medida de emergencia agrícola para que lleguen de forma rápida y oportuna a toda la gente”, declaró el dirigente del agro.
En esa línea, contrastó los tiempos de respuesta para hacer llegar la ayuda a las familias, versus lo que sucede con el agro, donde la entrega de forraje es más tardía. “Cuando hay un daño en el hogar, el Estado llega de forma rápida con ayudas de víveres. A través de las fichas FIBE se logra llegar de forma oportuna, pero el sector agrícola no tiene esa misma rapidez".
La urgencia de estas gestiones responde a la situación crítica que enfrentan varias comunas de la provincia de Malleco. Naveillán precisó que “sobre todo en zonas como Lumaco, Los Sauces, Purén, Angol, Traiguén, hay mucha salida de ríos y mucha inundación de vegas”. La situación es particularmente grave en Lumaco, donde “el municipio catastró de forma muy rápida casi 2.500 hectáreas de potreros inundados producto de la crecida del río”.
Ante este escenario, advirtió que el forraje para el ganado es un tema que está apremiando a los agricultores de la zona. “Efectivamente tenemos un problema muy grande en cómo vamos a alimentar a esos animales de la pequeña agricultura”, principal actividad económica de estas comunas que hoy están bajo el agua por desbordes de ríos, como es el caso de Angol donde el fin de semana, el río Rehue inundó sectores rurales y urbanos. Frente a esto, anunció que el gremio junto a los municipios comenzarán con la distribución de forraje para paliar la situación con mayor celeridad.
Recursos del GORE
La agricultura de La Araucanía no sólo requiere de follaje, el alcalde de Padre Las Casas, Mario González, detalló que las abundantes lluvias han dejado bajo el agua además de las praderas, plantaciones de productos de consumo nacional como habas y arvejas, y los fuertes vientos han destruido invernaderos con producción local.
En esa línea, reiteró la necesidad de decretar la emergencia y reveló que el Gobernador de La Araucanía, René Saffirio “está pidiendo lo mismo, que se decrete el estado de emergencia agrícola, y él está en disposición incluso de incorporar $ 1.400 millones a Indap para ir en ayuda de los agricultores damnificados”.
A esto se sumaría que el GORE “está dispuesto a (destinar) $ 350 millones por cada una de las comunas, son sobre $ 11 mil millones, para ir en apoyo de las emergencias y así financiar la contratación de maquinaria y compra de alimento animal”, comentó el jefe comunal.
Pese a esta importante inyección de recursos, González fue enfático en que la intervención del nivel central es indispensable. “Necesitamos que el Estado, a través del gobierno, a través del ministerio de Agricultura, decrete este estado de emergencia, porque claramente este monto ($ 350 millones) pudiese parecer una gran cantidad de dinero, pero para la cantidad de afectaciones que hay de todo ámbito, no es mucho”, remarcó, asegurando que hasta ahora no han “recibido ayuda directa por parte del gobierno”.
Futuras cosechas
Sobre el estado actual de las siembras, el diagnóstico es complejo. “El suelo ya está saturado”, sentenció Naveillán y explicó que la recuperación del terreno tomará tiempo. “Puede estar tres o cuatro días sin llover, pero con el volumen de precipitaciones, necesitamos varios días para que los potreros se afirme y trabajar en ellos, sin romper los cultivos”.
Respecto al impacto de las lluvias sobre la siembra, el líder gremial comentó que aún no es posible calcular el eventual daño: “Es incalculable todavía porque nadie se ha logrado meter el 100% en los potreros”. Aunque advierte que si los cultivos ya están enraizados, el “daño debiera ser menor”; no obstante, declaró que “de no mejorar las condiciones y parar la lluvia, las cosechas terminarán realizándose más tarde, tal vez hacia fines de diciembre”.