El dólar no logró superar el techo de $ 890 este martes y se fue para abajo, pues el debilitamiento de la divisa frente a monedas clave se volvió difícil de ignorar. Estados Unidos volvió de su fin de semana largo a un entorno de inversiones más caótico, por el deterioro de las relaciones con Europa y riesgos fiscales que emanan de Japón.
Si bien la paridad dólar-peso subió a máximos de la sesión en $ 894,3 durante la mañana, al cierre de la sesión se quedó con una caída de $ 3,3 hasta los $ 886 en las pantallas de Bloomberg. El cambio de rumbo se inició pasadas las 11:30 horas (con la apertura de Wall Street), y dejó al dólar en mínimos de $ 883,1 al inicio de la tarde.
El Banco Central informó esta mañana que los agentes extranjeros moderaron su posición neta contra el peso chileno y cerraron la semana pasada cerca de US$ 9 mil millones en el mercado derivado, después de acercarse el jueves a US$ 10 mil millones.
Vender América
"El escenario local e internacional debiese mantener al dólar entre $ 880 y $ 890, y estamos dentro de eso. Era difícil que bajara de los $ 880, porque ya estaba internalizada el alza del precio del cobre y también el cambio de Gobierno", dijo a DF la economista sénior de AICapital, Cynthia Kirby.
De acuerdo con su análisis, la depreciación del dólar global contribuyó a que el tipo de cambio no pudiera romper el techo de la banda, en circunstancias donde además los fondos en general han aumentado sus ponderaciones sobre activos latinoamericanos.
El dollar index retrocedió 0,9% por la búsqueda de refugios alternativos en otras "monedas duras", tales como el franco suizo (1%) y el euro (0,7%). El oro (1,9%) batió nuevos récords por la misma razón, y las principales bolsas cayeron. En tanto, el cobre bajó 1,4% en Londres.
"Parece un día de 'vender (casi) todo', pero la verdadera historia es la amplia caída de los activos estadounidenses, con fuertes pérdidas del dólar global que prolongan su debilidad del lunes en respuesta a las amenazas del presidente Trump sobre Groenlandia y los aranceles", dijeron los estrategas de Scotiabank Global, Shaun Osborne y Eric Theoret.
A esto agregaron que, justo antes del foro económico de Davos, donde el Presidente hablará mañana, también decidió entrar en disputas con algunos de sus homólogos europeos, lo que podría estar relacionado con el aparente debilitamiento del apoyo a su "Junta de Paz" para Gaza.
John Hardy, el head global de Estrategia Macro en Saxo Bank, explicó que "el dólar no está sirviendo como refugio seguro en la disputa por Groenlandia, tal vez porque la agresividad de Trump en este asunto se considera que agrava la preocupación por la exposición de las carteras extranjeras a los activos estadounidenses. Los inversionistas europeos tienen billones (millones de millones) de dólares en bonos del Tesoro y acciones estadounidenses".
El eslogan "sell America" no se queda solamente en las acciones y el dólar. Los bonos del Tesoro, que tuvieron un receso este lunes por el feriado de Martin Luther King Jr., enfrentaban una fuerte presión vendedora en los tramos más largos de endeudamiento. La tasa a 10 años subía 5,8 puntos base (pb), y la tasa a 30 años aumentaba 7,6 pb.
En todo caso, no es sólo el deterioro de las relaciones con Europa lo que complica a los treasuries, sino también la crisis del mercado de bonos japonés, donde la tasa a 30 años se disparó 26,6 pb a un nuevo récord. Esto, por las elecciones anticipadas que la primera ministra Sanae Takaichi convocó para el 8 de febrero, con promesas de reducir el impuesto sobre las ventas de alimentos. Una débil subasta de bonos soberanos exacerbó el malestar.
"Este movimiento en el mercado de bonos del Gobierno japonés está alcanzando niveles de gravedad similares a los de la exprimera ministra británica, Liz Truss, ya que el lento colapso de los bonos del Gobierno japonés y del yen corre ahora el riesgo de convertirse en una avalancha", advirtió Hardy.