El mandatario francés, Emmanuel Macron, instó a las empresas poner en pausa sus inversiones en Estados Unidos después de que Donald Trump anunciara un arancel del 20% a las importaciones de la Unión Europea (UE). La medida entra en vigencia el 9 de abril
"Tiene poco sentido que las empresas inviertan allí mientras Estados Unidos ataca a Europa", dijo Macron, hablando antes de una reunión con representantes de grupos industriales afectados por los aranceles.
"¿Cuál sería el mensaje de que grandes actores europeos inviertan miles de millones en la economía estadounidense al mismo tiempo que nos atacan?", cuestionó el mandatario, y agregó que "debemos tener solidaridad colectiva".
Capitales franceses en EEUU
El presidente estadounidense mencionó a la compañía marítima francesa CMA CGM SA y al fabricante de automóviles Stellantis NV como empresas que han invertido recientemente en Estados Unidos gracias a él. El gigante naviero francés anunció el mes pasado que invertiría US$ 20 mil millones en Estados Unidos para desarrollar infraestructura marítima.
En 2023, la inversión directa francesa en Estados Unidos alcanzó los US$ 370 mil millones (6,9% del total de la IED en ese país), un aumento de 1% en un año, según los últimos datos publicados por el Bureau of Economic Analysis de Estados Unidos.
El índice bursátil CAC 40 de Francia cayó un 3,3% el jueves.
El presidente francés se reunió con representantes de los sectores económicos afectados por los aranceles de importación, entre ellos el director general de Airbus, Guillaume Faury, el director general de Safran SA, Olivier Andries, y Rodolphe Saade, de CMA CGM SA.
Más temprano el jueves, la portavoz del gobierno de Macron, Sophie Primas, dijo que París estaba presionando a la UE para que tome represalias contra las empresas tecnológicas estadounidenses y amplíe las medidas al sector de servicios.
El contraataque de la UE
Macron también afirmó que la UE no debería descartar una respuesta contundente a los aranceles estadounidenses. Sugirió la posibilidad de utilizar la herramienta anti-coerción de la UE y afectar los servicios digitales estadounidenses, así como los "mecanismos de financiación de la economía estadounidense".
La medida anti-coerción de la UE es su herramienta comercial más poderosa, diseñada para contraatacar a las naciones que utilizan medidas comerciales y económicas de manera coercitiva.
Esto marcaría una escalada que podría exacerbar las tensiones, después del amplio anuncio de aranceles de Trump, que según él ayudaría a traer empleos a Estados Unidos e impulsar el crecimiento.
Macron insistió en que cualquier respuesta de la UE debe ser coordinada a nivel de bloque y agregó que durante la mañana del jueves había hablado con la jefa de la Comisión Europea Ursula von der Leyen.