“Desastre de carácter nacional” en Colombia: terremoto deja al menos 224 muertos y decenas de edificios colapsados
“No están solos. El Estado está presente y actuando”, afirmó el recién asumido Presidente, Abelardo de la Espriella, quien tomó personalmente el mando de la respuesta a la emergencia.
Alrededor de 30 edificios colapsaron solo en Cali.
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“El pleno centro de la ciudad está colapsado. Cayeron varios edificios. Los hospitales están todos colapsados. No hay vías. Terrible, terrible todo”. Así relató a Diario Financierola directora ejecutiva de Fenavi Eje Cafetero, Adriana Dávila, la situación que enfrenta la ciudad de Pereira horas después del terremoto que sacudió este lunes a Colombia.
La dirigenta gremial iba rumbo a su trabajo cuando comenzó el movimiento y decidió regresar, sin poder salir ante el caos que se vivía en las calles.
La escena que describió daba cuenta de la magnitud de la emergencia provocada por el sismo de magnitud 7,4, registrado a las 7:34 de la mañana, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento de Chocó, y una profundidad de 103 kilómetros, según el Servicio Geológico Colombiano (SGC). El organismo lo calificó como el terremoto de mayor magnitud registrado en el país durante el siglo XXI y, durante las horas siguientes, contabilizaba al menos 18 réplicas.
El movimiento se sintió en una extensa franja del territorio colombiano, desde Bogotá hasta el suroeste del país, pero los mayores daños se concentraron en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Caldas y Quindío, con ciudades como Pereira, Cali, Manizales y Quibdó entre las más golpeadas.
El número de personas muertas por el poderoso terremoto subió el martes a 224, de acuerdo con los reportes de las autoridades locales de las zonas más afectadas por el movimiento telúrico, citados por Reuters.
Hasta anoche, el balance oficial entregado por el Presidente Abelardo de la Espriella daba cuenta de 87 heridos, 1.575 viviendas averiadas, otras 37 completamente destruidas y 61 edificios colapsados. También resultaron dañados 18 centros de salud y 52 establecimientos educacionales. Las autoridades advertían que se trataba todavía de cifras parciales, mientras continuaban las operaciones de búsqueda entre los escombros.
La infraestructura de transporte también sufrió el impacto. La Aeronáutica Civil suspendió temporalmente las operaciones en siete aeropuertos -Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago, Buenaventura y el Alfonso Bonilla Aragón, que sirve a Cali- mientras se realizaban evaluaciones de daños estructurales y de los sistemas de comunicaciones. En contraste, Ecopetrol informó que no se habían detectado afectaciones en la infraestructura petrolera del país.
En Cali, el terremoto fue vivido con una intensidad similar. Marcela Urueña, directora ejecutiva de Procaña, contó que “nunca había estado en una situación en la que un edificio se moviera de la manera como lo hizo. Las paredes crujían, los cuadros se caían, las cosas de las mesas se caían”, relató.
Los residentes de su edificio permanecieron evacuados durante unas dos horas mientras ingenieros revisaban la estructura. Desde el norte de Cali, Urueña observaba después una aparente calma, aunque con ventanas y vidrios destruidos en edificios vecinos, mientras las noticias mostraban un panorama mucho más grave en otros sectores de la ciudad. Según reportes, cerca de 30 edificaciones colapsaron en esta ciudad.
“La ciudad está colapsada”, señaló desde Pereira la dirigenta gremial Adriana Dávila.
Con el aumento del balance de víctimas y daños, el gobierno aprobó desde el Puesto de Mando Unificado (PMU) la declaratoria de “desastre de carácter nacional”, un mecanismo que permite adoptar medidas excepcionales para enfrentar la emergencia
Durante la mañana, el mandatario había anunciado que asumiría directamente el liderazgo de la respuesta y convocó al Comité Nacional para el Manejo de Desastres.
“No están solos. El Estado está presente y actuando”, dijo De la Espriella. Y agregó: “Que sea esta la oportunidad para decirle al país que el Chocó nunca más será la tierra de los olvidados. En la era del Tigre, el Chocó tendrá un lugar fundamental, trascendental e importante”.
Además, el jefe de Estado pidió a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) un reporte detallado sobre la situación y las necesidades más urgentes. También anunció que se desplazaría a Pereira para supervisar en terreno la respuesta estatal.
La respuesta inicial incluyó la movilización de equipos especializados de búsqueda y rescate y la coordinación con autoridades regionales. El ministro del Interior, Rodrigo Lara, se trasladó a la UNGRD, mientras el vicepresidente José Manuel Restrepo se sumó a la coordinación del Ejecutivo.
La prioridad, según plantearon las autoridades, era rescatar a las personas atrapadas, atender a los heridos y llevar ayuda a las zonas más golpeadas.